jose.parra@eluniversal.com.mxAparenta ser autocrítico. Mas luego, de pasadita, Ricardo Ferretti se lleva al multi zarandeado América, salvavidas —hoy por hoy— de la medianía futbolera de la que no se escapan, sin embargo, los Pumas que él dirige.
Porque al recordar el inicio de temporada, no se arrepiente de haber enviado a un grupo de jóvenes a competir en el Interliga, y cita a las Águilas como ejemplo del riesgo que corría la institución auriazul, si hubiera utilizado a su mejor plantel durante el torneo pre Libertadores.
Como premio, quizá, Pumas conserva la esperanza de hacerse de un boleto a través de la repesca.
“Hoy nosotros nos escapamos de una sola cosa —asegura El Tuca—, de que el torneo aún siendo irregular o malo, antes de entrar a repechaje, por lo menos no tenemos ocho puntos”.
La alusión apunta claramente hacia el club de Coapa. “Con el plantel que teníamos, si hubiéramos entrado en la Libertadores, lo más probable sería lo que está pasando ahorita con el América y esta es una situación que ellos han sufrido, por la mala forma de elección a los equipos mexicanos para disputar la Libertadores”, sentencia el estratega.
En ese sentido, observa que la problemática se da porque no se ha determinado qué equipos van a disputar la Libertadores.
“Cuando uno va al Interliga, si calificamos tenemos que contratar más jugadores. Si los contratas y no calificas te quedas con 15 futbolistas que no utilizas. Pero si no piensas en contratarlos y entras, después tu necesitas a 10. Y todo esto es por la situación en la cual tenemos que seguir disputando un torneo para determinar a los dos que van a complementar con el que quede en primer lugar para la Copa Libertadores”.
Inconfundible de por sí por su temible mirada y el desordenado mostacho entrecano, Ferretti porta una gorra azul cuya punta pinta de oro. Ahí luce el autógrafo del Tuca, con letras negras, que convence a quienes aún dudan de su identidad.
Descarta, enseguida, que hubiera mala voluntad hacia las Águilas, al no ceder los clubes a ningún jugador para la Libertadores. “Debemos entender la situación del América, pero ellos también tienen que comprender la nuestra. ¿Sería justo dar a Verón a la Libertadores? Entonces no es mala voluntad, son necesidades”.
Además, el América es uno de los clubes que más rivalidad tienen y “no es fácil prestarle jugadores”.
Lo que sí tiene muy claro es que el actual sistema mexicano premia la mediocridad, que en esta ocasión mantiene con vida a Pumas.
“Ya que nos quieren premiar, vamos a tomar esos cinco lugarcitos que quedan”, remata irónico, consciente de que si consigue el boleto los elogios vendrán después en cascada.