deportes@eluniversal.com.mxBUENOS AIRES.— Los tamaños de un jugador capaz de establecer diferencias bastaron ayer para que el Atlas derrotara 0-1 al Lanús y diera un paso trascendental de cara a los cuartos de final de la Copa Libertadores 2008.
En duelo de ida de la etapa de octavos, celebrado en el estadio Néstor Díaz Pérez, el conjunto rojinegro —que ayer vistió de blanco— impuso su ley, basada en el juego defensivo y en un destello del artillero argentino Bruno Marioni, cuya genialidad sentenció la contienda a los 37 minutos.
Así las cosas, con miras al compromiso de vuelta, a disputarse el próximo martes 6 de mayo, en el estadio Jalisco, el plantel que dirige Miguel Ángel Brindisi disfrutará la ventaja de tener el marcador a favor y con cualquier empate, de local, podrá avanzar a la siguiente ronda.
Eso sí, los tapatíos deberán de cuidarse de no caer por ningún marcador, ya que la situación cambiaría radicalmente.
La figura de Marioni pesó una vez más en favor del club mexicano. Y una sola jugada ayudó para que el Atlas derrotara al Lanús a domicilio.
En el minuto 37, Diego Colotto sorprendió al incorporarse al ataque y desde el carril derecho proyectó un centro que no tomó a Bruno en su mejor perfil. Pero aún así atacó el balón casi de espaldas y remató de taquito, con la derecha, para colocar el balón raso, fuera del alcance del guardameta Bossio. Un golazo.
La jugada golpeó fuerte en el ánimo del Lanús, que a partir de ese momento padeció para llegar con oportunidad en el área mexicana.
En cambio, el Atlas demostró tener los argumentos para contener los arribos del contrincante.
Para el complemento, el club argentino procuró encimar, mas no tuvo fortaleza y nunca inquietó en serio al portero Jorge Bava.
La única acción de verdadero peligro en el área atlista sucedió en el minuto 58. José Sand se hizo de un rebote en el área y disparó sobre la salida de Bava, pero el arquero achicó a la perfección el ángulo de disparo y rechazó oportuno el intento.
El Atlas tampoco fue peligroso, pero al menos estuvo más cerca del segundo. En el 74’, Eduardo Rergis ensayó un tiro de media distancia que pasó cerca de la puerta.
Lanús pecó de repetitivo y todos sus intentos los basó en centros al área que Bava dominó sin sudar.
Ahora el Atlas tendrá la ventaja de recibir a Lanús, sin caer en los clásicos excesos de confianza que suelen complicar las cosas.