deportes@eluniversal.com.mxAnte la magnitud de la piltrafa en que está convertido el América, Guillermo Cañedo presentó ayer su renuncia como presidente de la institución, así como la de los vicepresidentes: Pedro Portilla y Yon de Luisa.
A partir de la crisis que América empezó a experimentar, el directivo había tenido un par de conversaciones con Emilio Azcárraga Jean, dueño del conjunto, para plantearle esta posibilidad, dado que Cañedo no podía dedicarse plenamente a la institución, por las diversas ocupaciones del empresario, pero en apariencia, Azcárraga no le había aceptado la dimisión.
A través del programa “La Jugada” de Televisa, el directivo dijo: “Ante la situación sin precedentes que vive el equipo, hemos tomado la determinación (toda la directiva) de presentar nuestra renuncia efectiva al 1 de junio, al dueño del club y abrir paso a una gran reestructura que el club necesita en favor de ahora, que incluye todas las áreas del club, desde instalaciones, primer equipo y fuerzas básicas. Nadie está por arriba de la institución, el club es lo más importante, el señor Azcárraga sabe de la determinación, recibió la renuncia”.
Cañedo aseguró que Rubén Omar Romano seguirá al frente del equipo, al menos por el momento, “vienen partidos importantes. Está el juego ante River de esta semana, luego viene el Clásico ante Chivas, que es un problema de dignidad para el americanismo, por eso queremos que Rubén lleve el barco, no es momento de hacer ajustes, es momento de avisarle al americanismo que hay enormes problemas y que hay una labor titánica por delante para regresar al equipo al lugar que se merece”.
Cañedo aceptó que durante su gestión, más en este último tramo, se han presentado faltas que tienen a la escuadra en esta situación. “Se han cometido errores de planeación, algunos de mala fortuna, en términos de lesiones y castigos”.
Respecto de si se tomarán medidas por el desempeño visto en los jugadores dijo: “No se puede generalizar. En el plantel hay quién sabe lo que representa cargar la camiseta y evidentemente también hay quién no lo está haciendo, pero como directiva hemos tenido la política que la ropa sucia se lava en casa. Pero puedo decir que se tomarán las medidas necesarias para que aquellos que no han entendido esa responsabilidad lo hagan o salgan del equipo”.
Por último, Cañedo aceptó que su gestión fue de polos opuestos, “tuvimos por ahí un campeonato, ha sido una gestión difícil, con una campaña con récord de puntos en la historia, desgraciadamente vamos a dejar ahora la peor en la historia”. (Con información de José Ángel Parra)