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Desastroso fue el primer calificativo que se le vino a la mente a Roberto Mansur al hablar de la actuación de la Selección Mexicana de beisbol en el pasado preolímpico de Taiwán.
Tras un breve instante, el miembro de la Comisión de Selecciones Nacionales, recapacitó.
“Yo no la llamaría desastrosa, lo llamaría peor”, corrigió.
Tras morir toda esperanza de que el beisbol mexicano estuviera en Beijing 2008, Mansur no se molestó en buscar excusas, sino en encontrar culpables.
“El pelotero mexicano no estaba preparado sicológicamente ni mentalmente para saber lo que son unos Juegos Olímpicos”, dijo visiblemente molesto. “El problema no viene de ellos, es fácil echarles la culpa cuando los fracasos vienen. Yo creo que todo viene desde los directivos, nosotros mismos, somos inmaduros, por echarle la culpa al pelotero”.
Mansur, señaló que los directivos han estado muy ocupados en consentir a sus peloteros, olvidándose de buscar a los jugadores que saben trabajar en conjunto.
“Hemos hecho pensar que tenemos peloteros súper estrellas cuando no lo son”, dijo Mansur. “El pelotero no juega para el equipo. No porque no quiera hacerlo, porque no sabe hacerlo. No sabe que hay que mover un corredor, no sabe que hay que batear atrás de un corredor. No sabe tocar la bola. Tratan de batear, porque todo en el beisbol es dar jonrones”.
Como ejemplos de éxito, el también presidente de los Diablos Rojos puso el pasado Clásico Mundial donde equipos con fundamentos como Corea, Japón y Cuba avanzaron hasta las finales, contrario al beisbol de poder como el de Estados Unidos y República Dominicana.
Y ese es el beisbol que busca Mansur, de fundamentos y pelota pequeña, que daría resultados internacionales más trascendentes, y se concentrará en encontrarlo, dejando así, de cegarse por el nivel de los peloteros nacionales.
“Ellos hablan de que no les dan oportunidades en Grandes Ligas que si los regresan porque hay racismo. No es cierto”, continuó Mansur. “Son actitudes del pelotero mexicano. Yo creo que el pelotero mexicano debe de reaccionar y debe de pensar como debe mejorar para bien de él y de su familia”.
Y una vez que se hayan corregido esos problemas será que la pelota nacional pueda aspirar a mejores resultados internacionales, a buscar la cúspide que en este momento ocupan equipos con menos talento pero mejor beisbol.
Y en lo que ese momento llega, hay que resignarse a la situación actual en la pelota nacional.
“Saben que fue un fracaso, llámenle fracaso, llámenle peor. No se puede tapar el sol con un dedo”, dijo.