Abraham Guerrero G.
El Universal
Lunes 17 de marzo de 2008
abraham.guerrero@eluniversal.com.mxCARSON.— Hugo Sánchez, director técnico del Tri, reconoció su “fracaso” a cargo de la Selección preolímpica y admitió la posibilidad de que su puesto está en entredicho.
“Indudablemente es un fracaso no ir a Juegos Olímpicos, para México eso es una dificultad y rompe con la ilusión de esa posibilidad”, dijo antes de reconocer su fragilidad en el cargo.
“Como en toda empresa, uno está sujeto a las evaluaciones semanales, mensuales, bimestrales, semestrales y todas las que quieran para evaluar que todo vaya bien y dentro de lo planeado” y resumió: “Cumplimos la meta en la Copa Oro, pero no cumplimos el objetivo, que era ganarla, cumplimos la meta y el objetivo en Copa América, que era quedar entre los cuatro primeros y aquí (preolímpico) tuvimos el fracaso fuerte que se ha tenido en estos tres exámenes”.
Justino Compeán, presidente de la Federación Mexicana de Futbol, secundó la incertidumbre del timonel al explicar, “ratifico lo dicho por Hugo. Es un fracaso en el futbol mexicano no estar en los Olímpicos y para que no existan especulaciones, tenemos una reunión el día 31 de marzo, con el Consejo de Dueños y previamente tendremos una reunión con el Comité de Selecciones para tratar este asunto”.
Tan serio como su oscuro traje, Sánchez Márquez se presentó al final del duelo ante Haití para aceptar, “antes de que lo empiecen a repetir, que fue un fracaso”.
Pitoniso fallido, Hugo dijo que planeó el duelo “para ganar 5-0, lamentablemente ese gol nos perjudicó”.
Como si descubriera el agua tibia, aseguró que a Haití se le ganó porque “fuimos superiores, tuvimos una gran cantidad de opciones claras de gol, pero no se tuvo el porcentaje de efectividad que he solicitado”.
Así, el destino de Sánchez Márquez ha quedado marcado por uno de los más sonados fracasos en el futbol mexicano. Con una generación de la que se prometían grandes cosas, pero ahora, ante la situación, habrá que ver si alcanzará para rescatarlos de una oscuridad tan profunda como el panorama que enfrenta el timonel.