Héroe y estrella, a 50 años del accidente del Manchester United
Héroe y estrella, a 50 años del accidente del Manchester United
Héroe y estrella, a 50 años del accidente del Manchester United
Un avión cayó en Munich, el portero del equipo rescata sobrevivientes de entre los restos incendiados, entre ellos a Bobby Charlton, pero muere el mejor jugador de Inglaterra
Pedro Iván Quintana El Universal Miércoles 06 de febrero de 2008
pedro.quintana@eluniversal.com.mx
Cuando Bobby Charlton reaccionó, en medio del humo, los gritos, los trozos de metal salpicados de nieve, estaba a unos 60 metros del avión hecho pedazos y en llamas. Cuenta que escuchó una voz. Así supo que había estado inconsciente 10 minutos. Pero, Harry Gregg estaba ocupado como para darle mayores datos. El portero galés retiraba a otros heridos de entre los restos del aparato: otros dos jugadores, una mujer, un bebé y el malherido entrenador Matt Busby.
Ocurrió hace 50 años exactos, en los alrededores del aeropuerto de Munich. El Manchester United, campeón de Inglaterra dos años seguidos, regresaba de Belgrado. Había enfrentado al Estrella Roja y traía en el equipaje el pase a semifinales de la Copa de Europa. Lo hizo gracias a una generación de futbolistas a la que se conocía como los ‘Busby Babes’ y que parecía estar destinada a darle gloria no sólo al equipo, sino al alicaído futbol británico.
Pero se atravesó la tragedia. Pasaron 11 años antes de que el capitán del aeroplano fuera absuelto de culpa. El aparato había hecho escala en la ciudad alemana tras dejar Belgrado. Había nieve y hielo en la pista. Intentó despegar tres veces, pero no consiguió la velocidad suficiente para hacerlo. Pese a ello, el piloto intentó elevar la nave y una de sus alas chocó contra una casa deshabitada, desencadenando el desastre.
El destino de Bobby Charlton
De los 44 pasajeros, 23 perdieron la vida. De ellos ocho eran futbolistas, dos entrenadores y uno, directivo. Gregg salió casi ileso y recibiría una condecoración y hasta la Orden del Imperio Británico con el paso de los años. Pero hay quien dice que su mayor logro justo fue haber salvado a Charlton, quien lideró a la siguiente generación, la que puso en las vitrinas de la FA el trofeo Jules Rimet, como campeones del mundo en 1966.
Pero él detesta que le digan héroe. En una entrevista que publicó el sitio www.munich58.co.uk, Gregg revela que durante 40 años no quiso reunirse con los deudos de los muertos ese día.
“Yo tuve suerte, sobreviví pero terminé sufriendo una culpa clásica en estos casos”, dijo.
Y contó:
“De alguna forma encontré el coraje de regresar hasta el fuselaje en llamas. Entonces, el capitán me gritó: ‘¡Corra estúpido, va a explotar!’”.
“Yo saqué a un bebé y después a una mujer también. Saqué a Bobby Charlton y a Dennis Viollet por el lado izquierdo y los arrastré sobre la nieve. Matt Busby frotaba su pecho y murmuraba: ‘mis piernas, mis piernas...’”.
El mejor jugador inglés
Ocho futbolistas murieron. Entre ellos Duncan Edwards, un nombre que se conoce poco fuera de las islas británicas, pero de quien se dice, era el de más clase de su generación. El único que superaba a Charlton, y lo dice el mismo Sir Bobby, que por esos días tenía 20 años y era uno más en el equipo: “Estoy convencido de que era el mejor jugador que conocí jamás. Nunca fui tan bueno como él”.
Edwards con 21 años era la estrella y el jugador más joven en debutar en la selección inglesa hasta que 40 años después lo superó Michael Owen. De hecho, debutó en el United con apenas 16 años.
Duncan no murió en el accidente, sino dos semanas más tarde en un hospital alemán, víctima de hemorragias internas y una abundante pérdida de sangre.
Los otros jugadores que murieron ese día fueron: Geoff Bent, Roger Byrne (capitán), Eddie Colman, Mark Jones, David Pegg, Tommy Taylor y Liam Whelan.
Al equipo le llamaban los ‘Busby Babes’ porque su entrenador los encontró en equipos escolares. Con ellos regeneró al club y comenzó a obtener logros que nadie esperaba. Consiguió el título en 1956 y 57 y se esperaba que fuese el equipo que terminara con el dominio del Real Madrid en Europa.
Tras el accidente Busty se retiró del futbol con una profunda depresión. Dicen recuperó el amor al futbol cuando miró jugar a la selección brasileña en el Mundial de ese año en Suecia. Y rearmó al United en torno a Charlton.
La gloria regresa
En 1963 el éxito regresó a Old Trafford. El United ganó la prestigiada Copa inglesa. Le siguieron los títulos de campeón de liga en 1965 y 1967, así como la la conquista de la Copa de Europa al año siguiente, 10 años después del accidente. Fue el primer club inglés en ganarla.
Hoy en Munich se celebrará un homenaje con motivo de la fecha. Viajarán más de 150 personas relacionadas con el Manchester United, entre ellas Charlton y el héroe que detesta ser llamado tal, Gregg.
A las 8:04 horas, tiempo de México, religiosos de las dos ciudades harán una oración y se depositarán ofrendas florales en el sitio del accidente. Y se guardará un minuto de silencio, pues se cumplirán exactamente 50 años de la tragedia. Eran las 15:04 horas, tiempo local.
En Wembley, Inglaterra, enfrentará a Suiza en un partido amistoso, luciendo moños negros en recuerdo de los fallecidos. Y el domingo, en Old Trafford, el estadio del Manchester United, los Diablos Rojos jugarán con la camiseta del equipo de 1958 en un partido ante el Manchester City.
Cincuenta años después la plaza en donde ocurrió el accidente será renombrada como Manchesterplatz. Y el mundo, en silencio, recordará.