Buscar en:
 
Festeja NY

Nada sabe tan rico como el triunfo que nadie esperaba, claro, con la excepción de los fanáticos de Nueva York
Festeja NYFesteja NY
- A   A   A +


El Universal
Lunes 04 de febrero de 2008

MOONACHIE, N.J. (AP).— Michael Liberti por fin podría ponerse ese tatuaje que tanto soñó hoy.

En el omóplato derecho ya tenía uno que dice “Gigantes” junto con XXI y XXV, ahora podrá ponerle el XLII en honor a la victoria de su equipo en el Super Bowl ayer.

“Todos me molestaban pregúntandome cuándo sería que podría ponerme el otro tatuaje”, dijo Liberti de 41 años. “Siempre les respondía, algún día, este es el mejor de todos”.

El nombre de los Gigantes sugiere que son de Nueva York, pero como muchos ex neoyorquinos, su dirección de correo está en los suburbios de Nueva Jersey.

La noche del domingo, Liberti y una centena de otros fanáticos de hueso colorado de los suburbios celebraron hasta cansarse, lo que sorprendió al mundo del futbol americano, pues no esperaban siquiera que los Gigantes llegaran al Super Bowl.

Las personas en Nueva York estaban conscientes de que los equipos del área de Boston han estado por encima de ellos en los deportes durante los últimos años y reconocen que no habían sido competencia.

“Esta es una venganza por lo del 2004”, dijo Ken Baum, refiriéndose a la serie de beisbol cuando las Medias Rojas de Boston vencieron a los poderosos Yankees de Nueva York.

También el Alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg estaba complacido.

“Ha sido una gran noche para los Gigantes, una gran noche para Nueva York”, dijo. “Nueva York ha regresado muchas veces en el pasado y los Gigantes demostraron esta noche que nunca nos deben descontar”.

Para los fanáticos del equipo neoyorquino no era una ofensa que esta vez fueran los menos privilegiados.

El juego fue una lucha defensiva enmarcada por un emocionante final con los Patriotas al frente y luego los Gigantes recuperando la ventaja para sellar el triunfo en el último minuto.

Después del juego, en Manhattan los coches de la tercera avenida comenzaron a tocar el claxon y los peatones gritaban: “¡Vamos Gigantes!”.

“Este es uno de los grandes momentos para los fanáticos”, dijo Raymond Jackson de 39 años.



Home   >   Deportes

 

El UNIVERSAL | Directorio | Contáctanos | Código de Ética | Avisos Legales | Publicidad | Mapa de sitio
© Queda expresamente prohibida la republicación, parcial o total, de todos los contenidos de EL UNIVERSAL