jose.parra@eluniversal.com.mxGracias a esa lacerante mirada de águila, Isabel Tovar levantó impetuosa el banderín cuando descubrió ligeramente adelantado a Jared Borgetti.
Segundos después, el brazo de la joven asistente temblaba ante el esfuerzo de mantenerlo estirado o por la duda de haberse equivocado.
“Hace rato me comentaba el terapeuta: ‘Tú metiste un gol, estuvo bueno, ¿no?’ Y yo le dije: ‘Pero las mujeres tienen buen ojo y hasta para eso nos atrapan’”, atrevió el artillero del Cruz Azul, ayer un poco más objetivo después de observar el video del partido.
“Es una situación que si no se hubiera marcado (el off side) tampoco habría sido tan cuestionado”, agregó Borge-tti, quien consideró disparejo el arbitraje de Fabián Delgado en favor del Atlante.
Después, con todo y la revisión del video, se mantuvo firme en la idea de que el silbante debió marcar penalti en la acción entre Vilar y Villaluz, pese a la mano del volante.
“Aunque fue mano antes, esa fue la primera y no la marcó, entonces tienes que ir a la siguiente y esa fue penal”, protestó Jared, quien enumeró otras decisiones juzgadas con distinta vara, como la tarjeta contra Rogelio Chávez y alguna que debió aplicar al atlantista Muñoz Mustafá.
Enseguida, Joaquín Beltrán reconoció que “dolió” en el grupo el descalabro y aceptó la dificultad de frenar al goleador venezolano Giancarlo Maldonado, quien reaparecerá en la vuelta.
Hoy, Cruz Azul trabajará ya con sus tres paraguayos antes de viajar a Cancún.