Abraham Guerrero G.
El Universal
Viernes 23 de noviembre de 2007
abraham.guerrero@eluniversal.com.mxUn par de zarpazos mortales de Pumas, con cierta contribución del árbitro Francisco Chacón —silbante sin gafete FIFA—, instalaron a Universidad con medio cuerpo en semifinales frente a unos Diablos Rojos del Toluca sin tridente ni cola.
El triunfo de 2-0, anoche en el estadio Olímpico Universitario, golpeó el ánimo del mermado conjunto choricero —desgastado por la ausencia del paraguayo Paulo da Silva—, en la soñada ida de cuartos de final concretada por los felinos.
El amanecer fue rojo, por aquel centro de Carlos Morales que no logró definir Christian Giménez, o el disparo del propio Morales —en tiro libre—, desviado por la defensa felina, que golpeó el poste derecho de Sergio Bernal.
Pasado el temporal, Pumas logró la ansiada posesión del balón a partir del gol convertido por Ignacio Scocco. En el minuto 17, Rubens Sambueza proyectó un centro desde el callejón izquierdo que ganó Pablo Barrera, quien en la jugada le dio un caballazo a Manuel de la Torre. El árbitro dejó correr y Scocco fusiló en el rebote.
Con Barrera y Sambueza bien abiertos, además del poder recuperador de Leandro e Israel Castro, Pumas respiró en cada minuto el futbol que anhelaban sus fanáticos.
Así, la oncena dirigida por Ricardo Ferretti pronto adquirió confianza al extremo de generar aproximaciones importantes, como el peligroso ensayo de Scocco, luego de eludir a tres hombres, o el balón que el argentino recuperó y que estuvo a punto de terminar en las redes.
Desesperado, José Pekerman empleó en el complemento al uruguayo Vicente Sánchez, recién desempacado de la eliminatoria sudamericana, pero lejos de encontrar el empate se llevó otro gol en contra, nuevamente cargado de polémica.
Esta vez, en el minuto 52, Ignacio Scocco eludió a Ariel Rosada y sacó tiro que defendió Francisco Gamboa. El balón pegó en la mano del zaguero, quien hizo el movimiento normal del cuerpo al momento de achicar, pero el silbante Francisco Chacón —quien titubeó— terminó por señalar el penalti.
Scocco se aferró a ejecutar y batió a Cristante con tiro potente, por el centro del marco. Curiosamente, cuando quiso festejar, encontró el rechazo de su paisano Esteban Solari, molesto porque Nacho no lo dejó cobrar el polémico penal.
Para colmo de males, Antonio Naelson Sinha hizo un berrinche delante de Chacón y éste le disparó dos cartones amarillos, para dejar a Toluca con 10 hombres y privar a los Diablos del talentoso mediocampista, incluso para el juego de vuelta.
Bajo esas circunstancias, el resto del encuentro fue controlado plenamente por los auriazules, quienes pudieron ampliar en el 75’, pero el centro de Sambueza aterrizó en el travesaño y posteriormente (80’) Cruzalta estuvo cerca del autogol.
Sin Antonio Naelson Sinha por suspensión y con Vicente Sánchez desgastado por el viaje y su forzada participación en el juego de ayer, el Toluca ahora tendrá que superar por la misma diferencia (2-0) a Pumas, el próximo domingo en el Nemesio Díez, si quiere avanzar a semifinales; por lo pronto, los felinos fueron el único local en sacar ventaja en la ida.