RÍO DE JANEIRO.— La mujer que paralizaba un país entero en menos de 50 segundos, Ana Gabriela Guevara, respaldó ayer las palabras de su entrenador Raúl Barreda sobre el oro que planean ganar hoy en la final de los 400 metros de los Juegos Panamericanos, y lo hizo de manera totalmente convincente en la semifinal que corrió en 51.10 segundos para calificar sin problemas.La subcampeona olímpica, ubicada en el carril cinco, uno de los mejores carriles de la pista del Joao Havelange, tenía a su lado a la que se perfilaba como la rival más fuerte en su heat y de cara a la final, la estadounidense Monique Henderson. Pero anoche no existió nadie más que Ana, quien aprovechó la rapidez del circuito para reafirmar su liderato en el continente.
La mexicana, a pesar de tener un tiempo de reacción más lento que el de Henderson: .290 contra los .284 de la estadounidense, se supo recuperar bastante bien y durante la primera curva se fue adelante, el verde limón de su uniforme era difícil de perder.
Al salir de esa primera curva Henderson le dio alcance y parecía que se escaparía, pues amenazaba con despegarse en los primeros 150 metros, pero la mexicana sólo la dejó correr como un león que acecha a su presa.
Faltando 250 metros Guevara comenzó a apretar el paso y para la segunda curva, que señalaba el preámbulo a la última recta, Guevara ya le llevaba ventaja, ventaja que Henderson no pudo reponer. Durante los últimos 100 metros el dominio de la mexicana fue innegable, su semblante era entero y en ningún momento pareció fatigarse. A Henderson, su rival más fuerte le sacó una ventaja de cinco metros.
Cuando faltaban 15 metros de la meta, Guevara, segura de que nadie le haría sombra, bajó la velocidad a un trote rápido y cuando faltaban dos metros para atravesar la línea de meta, la cruzó prácticamente caminando para cronometrar 51.10 segundos.
La sombra de las lesiones en el hombro y una inflamación en el tendón del talón, que le aquejaron en el pasado, no apareció para minar su actuación. En cambio, la recomendación de su entrenador de llegar apenas un día antes de su carrera de semifinal para evitar el desgaste de la humedad y el calor parecieron haber surtido efecto a la perfección.
La subcampeona olímpica llegó a Río de Janeiro con una marca personal esta temporada de 50.68, pero Barreda pronosticó que durante la final podría bajar de los 50 segundos, si es que las condiciones climáticas lo permiten y a juzgar por su desempeño en la semifinal todo parece indicar que su entrenador no se equivocará en cálculos que usualmente son precisos.
Con todo y ese pequeño trote que le aumentó tiempo a su crono, la subcampeona olímpica calificó como primer lugar a la final, mientras que Henderson calificó en último lugar y estuvo a cuatro centésimas de quedarse fuera, pero por desgracia para la otra mexicana en la prueba, Gabriela Medina, eso no sucedió. Medina, quien cronometró 52.22 segundos, cuatro centésimas más lenta que el tiempo de Henderson se ubicó en tercer lugar de su heat clasificatorio pero no fue suficiente.
Hoy, Guevara disputará la final en el carril cuatro, custodiada por las jamaicanas Sheerefa Lloyd, en el tres, y Davita Prendergast, en el cinco.
De ganar, la velocista sonorense se convertiría en la única atleta en México en ganar tres campeonatos panamericanos consecutivos, pues desde Winnipeg 1999 no ha conocido rival que pueda destronarla.