PAMPLONA, España.— Rafael Estrada Ávila, el mexicano que ayer por la mañana recibió tres heridas al ser embestido por un toro en la “Pamplonada”, está en estado grave, pero evoluciona positivamente.Rafael, de 23 años de edad, se recupera en el hospital de Navarra.
Natalia Galdós, una española quien acompaña al herido, informó que Estrada se recupera en uno de los bloques de dicho nosocomio, en el que los médicos han prohibido las visitas hasta que el paciente se encuentre más estable.
La joven española relató que había recibido a Rafael, con quien mantiene una amistad, y aseguró a Notimex que el mexicano llevaba apenas un día en Pamplona.
Contó que su amigo mexicano viajó primeramente a Bilbao, y después se trasladó a esta ciudad para correr su primer encierro, en el que estuvo a punto de perder la vida.
Comentó que los padres de Estrada Ávila llegarán mañana a Pamplona, mientras que el herido se encuentra muy cansado, pero de buen ánimo, y añadió que los médicos no han señalado una fecha estimada en la que Rafael podrá abandonar este nosocomio navarro.
Operado de emergencia
El doctor Iñaqui Santiago, portavoz del hospital de Navarra, señaló en una conversación previa con Notimex, que el joven mexicano llegó a este centro hospitalario a las 8:30 de la mañana (hora local) y a las 8:45 fue ingresado al quirófano para ser intervenido.
Santiago informó que la operación tuvo una duración de tres horas, luego de las que el mexicano quedó estabilizado, aunque con un pronóstico aún grave.
El médico comentó que en un principio, el cuerpo de galenos que atendieron al corredor mexicano “suponíamos que la herida de gravedad era la de la cornada en el abdomen, pero el verdadero peligro lo supuso la herida por asta en la ingle izquierda en el muslo, con afectación arterial”.
“La preocupación en este momento es la posibilidad de infecciones, dada la condición de suciedad en la que suelen encontrarse las astas de toro”, adviritó Santiago a la agencia Notimex.
La conversación con el doctor tuvo lugar minutos después de la operación, y que hasta ese momento no se tenía contacto con ningún familiar o amigo del herido mexicano.
Agregó que el Cónsul Honorario mexicano en Bilbao, Iñaki Azúa Mendia, se comunicó telefónicamente con el médico para saber la situación.