RÍO DE JANEIRO.— El monstruo del dopaje asomó ya su cabeza en la delegación mexicana de los Juegos Panamericanos.La Comisión Nacional del Deporte (CONADE) divulgó que se trata de tres deportistas, aunque no dio a conocer sus nombres mencionó que éstos son parte de las selecciones de Pesas, Atletismo y Pentatlón moderno.
De estas tres selecciones sólo la de pesas se encuentra ya completa en Río de Janeiro y de acuerdo con el director de comunicación social, Alejandro Reyes, estos tres deportistas dieron positivo tras un control que se realizó en la ciudad de México antes de que salieran a Río de Janeiro.
Toda la delegación mexicana, compuesta de 395 atletas, se sometieron a más de mil controles anti dopaje en los meses previos, esto para alcanzar a detectar a los atletas que pudieran estar bajo el influjo de estas sustancias antes de que viajaran a Brasil.
De acuerdo con Reyes la divulgación de los nombres es una tarea que le corresponde exclusivamente al Comité Olímpico Mexicano, por lo que se espera que hoy se den a conocer mayores detalles por parte del jefe de misión, Jesús Moreno.
“Nosotros cumplimos con la tarea de dar a conocer el comunicado que vino de la CONADE, pero es tarea del COM y su responsabilidad que los nombres de éstos atletas sean conocidos”, afirmó.
El caso más reciente de doping en unos Juegos Panamericanos fue el que protagonizó el beisbolista Salvador Rodríguez quien dio positivo durante los Juegos de Santo Domingo 2003.
Los descalificados más recientes por usar sustancias prohibidas en Panamericanos fueron el velocista estadounidense Mickey Grimer, por consumir efedrina, la mediofondista surinamesa Letitia Vriesde, por cafeína, el remero argentino Ulf Lienhard y Rodríguez, todos en Santo Domingo 2003.
Ayer se dijo también que el laboratorio a cargo de los exámenes antidoping de los Juegos Panamericanos consideró zanjadas las trabas a la importación de sustancias necesarias para las pruebas, cerrando un desacuerdo que amenazaba su reconocimiento internacional.
Francisco Radler, director del laboratorio Ladetec, dijo que “ése fue nuestro dilema en los últimos seis años y finalmente se resolvió”.
Un equipo de 110 personas realizará los mil 300 exámenes sobre el posible uso de sustancias ilícitas.