A principio de año, César Delgado calculaba un presente muy distinto al que vive. Imaginaba desarrollar su mejor futbol para regresar al representativo de Argentina y, además, ganarse la oportunidad de emigrar al balompié europeo.La verdad; sin embargo, es muy diferente a la imaginada. Hoy en día no aparece en la albiceleste y el viejo continente es visto como utopía.
"La idea era hacer un buen torneo acá, romperla y disfrutar del futbol mexicano. Pero mi desempeño no fue bueno, sino regular. Soy consciente de eso y con el campeonato que tuve no puedo pretender ir a la selección de mi país ni a Europa. Esa es la realidad", acepta Chelito.
Por eso, de cara al Apertura 2007, el habilidoso delantero del Cruz Azul anhela reconquistar a la afición celeste y concretar esos sueños que hoy parecen lejanos.
"Espero levantar el nivel, hacer una pretemporada buena y arrancar con todo", agrega Delgado.
Uniformado con impecable traje obscuro, pero desabotonado y con las manos en las bolsas, Chelito Delgado presume también barba y cabello desordenado, sin perder con ello la simpatía que le caracteriza.
"En lo personal deseo ponerme bien físicamente, hacer una buena pretemporada para lo que viene y después, en lo grupal, trabajar al ciento por ciento para llegar en óptimas condiciones al torneo, que es lo que esperamos nosotros", descubre.
-¿Qué aprendiste de la mala campaña?
-Se aprende mucho, porque la gente que tienes al lado te lo dice también. Soy consciente de que fue un torneo regular, que no fue bueno en lo personal. Por eso espero hacer una buena pretemporada. Eso me va a ayudar para levantar el nivel y tener aspiraciones de regresar a la selección y recibir alguna oferta de Europa", subraya el jugador.
César asegura esta abierto a las críticas y por eso las acepta con humildad. "Para eso están ustedes, para hablar bien de un jugador cuando la rompe, cuando tira un caño o hace goles, y también cuando las cosas no salen. No me enoja, para nada, y sí me ayuda a ser más fuerte y a mejorar".
Nostálgico, recuerda el incidente de fin de temporada que le impidió jugar el duelo de vuelta de semifinales, cuando ya estaba listo para reaparecer, después de una larga ausencia por lesión.
"Sentía tristeza por todo, porque se pelea algo importante. A pesar del mal resultado en casa... pasaron muchas cosas, pero así es el futbol y esperamos que todo mejore. No queda otra más que trabajar y mirar adelante, en lo que viene", propone.
Eso sí, Delgado está convencido de que pronto se adaptarán al director técnico Sergio Markarián.
"Hay jugadores capaces, con un buen juego y no tiene por qué costar nada. Uno tiene que estar preparado para lo que viene. Esperemos agarrarlo rápidamente para meternos de lleno", remata.
El argentino es de los pocos elementos firmados en el club, ya que ni el propio Markarián ha estampado su rúbrica en el contrato.
Pero eso no será problema, argumenta el presidente Guillermo Álvarez Cuevas. "Ahorita lo firmamos (a Markarián) en 10 minutos", dice Billy, quien garantiza el mismo respaldo a todo el plantel que fue presentado.