Los directivos de la Federación Mexicana de Futbol (FMF), del Club Cruz Azul y Salvador Carmona, ocultaron la información sobre el segundo positivo en prueba de antidopaje que arrojó el jugador cementero desde el 31 de enero de 2006.De acuerdo con el informe publicado por el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS por sus siglas en francés), la prueba a Carmona se realizó el 31 de enero de 2006 y arrojó positivo por estanozolol, un esteroide anabólico prohibido por la Agencia Mundial Antidopaje.
El comunicado del organismo internacional, señala que ante el conocimiento de la nueva prueba, la Comisión Disciplinaria de la FMF abrió un acta disciplinaria contra el jugador, pero el 20 de julio de ese año, decidió parar el procedimiento, alegando que a Carmona se le había negado la realización de una prueba B.
El caso fue turnado a la Comisión de Apelación y Arbitraje del Deporte, ésta, tras su análisis confirmó el positivo de dopaje y solicitó una suspensión de por vida.
Un jurado del Tribunal de Arbitraje Deportivo compuesto por Jan Paulsson (Francia), presidente del pánel, Peter Leaver QC (Reino Unido) y Massimo Coccia (Italia) impuso la sentencia final: suspensión de por vida, que hasta ayer la dio a conocer la Federación Mexicana de Futbol.
En el dictamen final, se informa que el jurado desechó las objeciones del jugador y asegura que no pudo demostrar una excusa que implicara una sanción menos severa.
En 2005, cuando Carmona dio su primer positivo, el comportamiento de los directivos fue similar y ocultaron el escándalo y mintieron sobre la razón de la separación del jugador del plantel durante la Copa Confederaciones de ese año.
Ahora, la FMF calificó de "grave la situación" del elemento cementero y admitió la posibilidad de sancionar al Club Cruz Azul, como finalmente ocurrió.