Y su elegancia lo traicionó. Rafael Márquez, acostumbrado a nunca romper o maltratar un balón, el miércoles pasado ante el Liverpool, su elegancia le pasó factura.En pleno juego de ida de octavos de final de la Champions League que iba 1-1, el central mexicano decidió que la mejor manera de despejar un balón que le caía dentro del área, era con un cabezazo hacia atrás. Sólo que nunca imaginó que detrás de él, Bellamy esperaba como un tiburón una presa suelta y Márquez se lo obsequió junto con medio boleto a la siguiente fase y la frustración de la prensa catalana que criticó con dureza al capitán del Tri.
Los principales diarios deportivos de España coinciden en señalar a un Márquez bajo de nivel, "que inexplicablemente comete errores puntuales", según Roger Torello, periodista de El Mundo Deportivo.
O como el calificativo de: "Despistado", que se ganó en la edición electrónica del diario deportivo Sport, con todo y una dura definición para el central, "el segundo gol que encajó el equipo fue gracias a un cabezazo sin sentido imperdonable del mexicano en un balón aéreo en que nadie le apretaba".
Desde hace un mes, Márquez aceptó la baja de nivel que sufre junto con su equipo. "Todavía no me encuentro en mi mejor momento", había confesado apenas una semana después (18 de enero 2007) que un error suyo había costado a los blaugranas un empate ante el Getafe, que también le costó una dura zarandeada por parte de la prensa de Barcelona.
Así como aquella ocasión, las críticas tras el error ante el Liverpool han vuelto a retumbar en la espalda del playera 4 catalán. "Fue un despeje que puede costar la eliminatoria", fulminó Moisés Llornes, de As.
En medio de los señalamientos, Lorena Teya, de Sport, también le ha defendido. "Los cambios tácticos de Rijkaard no lo han beneficiado y hay que decir que en la defensa no es el que peor lo hace". Y agrega: "Además de que no se le puede echar la culpa de que la defensa no funcione".
A pesar del momento y de la incertidumbre sobre la permanencia de Rijkaard en el timón blaugrana y que éste pudiera llevar al mexicano con él, de irse a dirigir a Italia, los especialistas coinciden en que Márquez se queda en Barcelona.