Por más que intentaron esbozar una sonrisa, la tristeza los atrapó.Sí, tuvieron en un puño al América, pero el despertar del genio azulcrema les mató las ilusiones.
"Hicimos un partido excepcional", resumió Rubén Omar Romano, director técnico del Atlas. "El equipo se había mostrado seguro de sí mismo, pero el primer gol de ellos hizo que el ánimo decayera y eso nos afectó".
Eso explica la amargura que mostraron los tapatíos, pues saben que -quizá- la gran diferencia fue que sus rivales supieron asestar el golpe definitivo en el momento preciso.
"Tuvimos el 4-1 en aquel tiro de esquina, pero (Guillermo) Ochoa lo atajó muy bien", recordó el estratega argentino. "Me voy orgulloso por el esfuerzo de estos jóvenes, porque llegaron a tener la clasificación en sus manos".
Y es que, en cuanto a experiencia, la diferencia entre ambos planteles es abismal. Mientras los rojinegros son un equipo que tiene en la juventud y dinamismo sus mayores cualidades, las Águilas cuentan con hombres que pueden hacerlas despertar en el instante menos pensado.
"Somos un equipo que juega bien, pero al que le hace falta tener un poco más de experiencia. Eso se debe de ir adquiriendo con el paso de los años", lamentó Denis Caniza, zaguero de los tapatíos. "Se hizo un extraordinario esfuerzo, pero al final no nos alcanzó y eso nos deja muy tristes".