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| Redondo despertar de Chivas: vence 2-0 al América Las Chivas salen de la mala racha borrando al enconado rival, que nunca supo cómo responderle al ímpetu tapatío Arturo Salgado Gudiño Ni elefantes, como lo había avisado Manuel Lapuente, vicepresidente americanista durante la semana, ni payasos, con todo y el que un personaje de nariz roja invadió la cancha al minuto 8. No, Chivas no necesitó nada de eso para exhibir un futbol dinámico, veloz, de momentos que sólo un tipo como el Bofo Bautista podía convertir en gol. Por eso fue mejor que América. Por su verticalidad, contra un equipo que dio la espalda a su historia y se echo contra su portería. Luis Fernando Tena, técnico de los visitantes, se decantó por una línea de cuatro conformada por Raúl Salinas, Duilio Davino, Ricardo Rojas y José Antonio Castro, ultrarreforzada por tres volantes defensivos como fueron Alvin Mendoza, Germán Villa y Óscar Rojas. El resultado no pudo ser mejor para los de rojo y blanco, que además tenían de su lado a la fortuna y a una afición que los sorprendió con una gigantesca bandera con los colores del chiverío que abarcaba en su totalidad la cabecera sur de la fila una del Estadio Jalisco hasta el techo del mismo. Si el América se llevó al descanso el 0-0 durante los primeros 45 minutos fue porqué el Bofo apenas estaba sacando brillo a su genio. En pocas palabras parecía calentar para explotar en la segunda mitad. Para el complemento, parecía que América sabedor de su suerte por el empate que aún mantenía, rectificaría para ir al frente. El primer indicio fue el ingreso de Cuauhtémoc Blanco a la cancha. El playera 10 americanista, le cambio la cara al equipo durante cinco minutos. De hecho generó la única opción de gol en un servicio que Diego Cervantes estrelló en el poste. Fue todo. Cuando Vuoso entró al campo por Mosqueda, América terminó por desdibujarse. Entonces Chivas tuvo su momento de esplendor, desquiciante e imparable para la lentitud de Davino y la imprecisión del Kevin. Y llegó el momento del Bofo, quien prendió con parte externa del pie izquierdo un balón fuera del área para buchaquearlo en el poste derecho del arco de Guillermo Ochoa y dejarlo en las redes amarillas. Fue el 1-0 al 67´, el inicio de lo que pudo haber sido una goleada. Porque Chivas se lanzó en vendaval. Aprovechando la habilidad de Ramón Morales por izquierda pero sobre todo el contagio de genio que Alberto Medina tuvo en su parcela derecha. Entonces Medina emuló al Bofo dos minutos después con un tiro al ángulo que marcaba el 2-0 y el delirio de una afición que entonaba al unísono el Cielito Lindo. Todavía el Bofo pudo hacer más dramática la caída de los visitantes, pero el travesaño se apiadó de una Águilas que se disfrazaron de roedores y tuvieron que salir del Jalisco dejando el espectáculo a los que saben, a esas Chivas de Jorge Vergara.
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