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Médico con puños de acero

Poseedor de ocho Récords Guinness, el médico de profesión ha dedicado los últimos 30 años de su vida a depurar la técnica de impacto sobre concreto
Domingo 26 de marzo de 2006 Alejandro Rodríguez de la Cruz | El Universal

Parecen ser de unicel. Bloques largos de cemento de hasta 10 pulgadas de espesor ceden su solidez ante los puños de Aniceto López Reyes tras cada golpe dado.

Poseedor de ocho Récords Guinness, el médico de profesión ha dedicado los últimos 30 años de su vida a depurar la técnica de mayor impacto sobre concreto.

Esta disciplina de romper bloques de cemento la ha convertido en una corriente de artes marciales nombrada Diamand do. "Es un sistema para romper materiales que tengan más de 100 kg de resistencia, basados en conocimientos científicos y no sólo en dogmas.

De joven, se dejó cautivar por la fuerza que sólo las artes marciales entregan y fue en el pentatlón militarizado universitario donde inició sus clases de judo, karate y tae kwon do. Desde entonces se destacó por romper objetos sólidos.

Este inusual gusto lo llevó a buscar alguien de quién aprender. "Por esa rebeldía que tiene el adolescente me fui con un profesor que sabía romper materiales y le pedí que me enseñara", remembró Aniceto.

Este maestro le dijo que todo era cuestión de concentración. Su primer intento fue un tabique de 65 kg de resistencia y cinco pulgadas de espesor. Tras poner toda su fuerza en el golpe, logró desquebrajarla.

"El problema fue que también la piel se desgarró pues no tenía ningún principio científico por el cual mis tejidos blandos no soportaron un impacto de tal magnitud", dijo.

Tras curarse de sus lesiones, empezó a romper objetos pequeños y a conocer sus capacidades.

"Cuando aprecié engaños de maestros, de octavo y noveno dan, al ver que sus conceptos no eran aplicables para los rompimientos, estudié conceptos de física y otros elementos científicos", dijo.

Así inició su propia corriente y la oportunidad de inmortalizar su nombre en los Récords Guinness. Su primer registro data de 1994 cuando rompió 320 piezas de concreto, de hasta seis pulgadas de espesor, desquebrajados con manos y pies, en un tiempo de dos horas, 27 minutos y 53 segundos.

Tras 12 años de implantar marcas y ganar campeonatos, pondrá una escuela de esta nueva corriente llamada Diamand do.

"Mi motivación es que si lo llevamos al concepto científico y lo demostramos, tenemos todo un mundo de enseñanza para todos. Además, en las competencias todos queremos ganar el primer lugar", expresó.

Su próxima meta es quedar en Ripley cuando intente romper 160 piezas con el abdomen y 55 con cuello en menos de 55 minutos. Dicho evento será el próximo 28 de marzo a las 19 hrs en la Escuela Central de Okayama, en Tecamachalco.

Tras tres décadas, Aniceto López aún busca rivales a quien vencer. "Lanzo el reto a través de EL UNIVERSAL a cualquier gente del mundo, sin importar su peso, filosofía, grado, edad o peso a que rompa más de 510 piezas de concreto con manos, pies o codos".



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