aviso-oportuno.com.mx

Suscríbase por internet o llame al 5237-0800




Otros “señores de los anillos”


Otros “señores de los anillos”

AMISTAD. Humberto “Chiquita” González, compadre de Julio y miembro del Salón. (Foto: )

Domingo 12 de junio de 2011 Rodolfo Rosales | El Universal
Comenta la Nota

rodolfo.rosales@eluniversal.com.mx

Cuatro de los 12 peleadores mexicanos que han sido inmortalizados en El Salón de la Fama de Canastota, Nueva York, se mostraron muy contentos por el ingreso de Julio César Chávez González, primer peleador mexicano en ser campeón en tres divisiones diferentes, este domingo.

Pipino Cuevas, ex campeón mundial de peso welter manifestó que “para mí es un orgullo que Julio haya sido elegido, porque es sin duda el mejor peleador de todos los tiempos y más ahora que ha empezado una nueva vida, alejado de todas las tentaciones humanas. Creo que su inmortalización le llega en el mejor momento de su carrera”.

El siempre fiestero Rubén Púas Olivares comentó que “es muy padre saber que todos los moquetazos que diste y recibiste no pasaron inadvertidos para pocos y bueno, para serte sincero carnalito, el día que me dieron mi anillo y diploma del Salón de la Fama lloré como un niño. De hecho, en honor a ese detalle puse una cantina con el nombre de El Salón de la Fama, en mi colonia, la Bondojito”.

Quien está feliz por el ingreso de JC al Salón de la Fama es su compadre Humberto Chiquita González, ex campeón mundial minimosca. “Me siento contento por mi compadre, porque en estos momentos la vida le sonríe como antes, tiene a su hijo como campeón mundial y ahora va a ser inmortal, como se lo merece un peleador de su calidad”.

En tanto que Carlos Zárate, ex campeón mundial gallo y supergallo, dijo, “mira, uno se mete al boxeo pensando en ganar dinero, pero con el paso del tiempo y de los golpes te vas dando cuenta que ya no sólo lo haces por dinero, sino por dejar huella y a mí me gustó mucho cuando me dieron mi anillo”, recordó con nostalgia.

Estos cuatro inmortales del boxeo mexicano estarán este domingo en Nueva York, acompañando a su amigo Julio César Chávez en el momento más importante de su vida, donde dejará de ser un simple Martel, para convertirse en leyenda.



Comenta la Nota.
PUBLICIDAD