Su amor por el futbol le hizo viajar por el mundo para encontrar lugares donde le dejaran demostrarlo. Muchos compartieron con él.
El técnico español, Benito Floro, quien lo dirigiera en Monterrey y lo llevara a su primera aventura fuera del país, en el Villareal de España, consideraba a Antonio de Nigris como un hijo adoptivo.
“Yo lo llevé a España, porque siempre confié en él como futbolista y como persona”, dijo un consternado Floro.
Su máximo interés era regresar a la Selección Nacional y al futbol mexicano, pero debido al “Pacto de Caballeros”, ningún equipo lo contrató.
“De Nigris era un jugador incansable y muy buena gente. Jugamos juntos en la Selección y su muerte es una pérdida importante para el futbol en general y el mexicano en particular”, expresó Rafael Márquez.
“Lo conocí en el último partido de Hugo Sánchez como seleccionador y me pareció un gran tipo, una persona muy trabajadora, que a lo largo de su carrera tuvo muchas cosas en contra y siempre las superaba. Lo que ha pasado definitivamente es una gran pena”, compartió Andres Guardado.
El presidente de FIFA, Joseph Blatter, envió condolencias a la familia del jugador.