NUEVA YORK.— El japonés Hideki Matsui llevó en hombros a los Yanquis de Nueva York al empujar seis de las siete carreras que anotaron en el sexto juego, para llevarse el triunfo por 7-3 sobre los Filis de Filadelfia, que significó el cetro número 27 en la historia de esta laureada franquicia.
Su fulgurante desempeño en el nuevo Yankee Stadium, le redituó a Matsui ser nominado ayer como el Jugador Más Valioso (MVP) de la Serie Mundial 2009 envuelto en lo que será un legado para él y su equipo.
En una noche de luna llena de ensueño para el japonés, el bateador designado remolcó seis carreras en el decisivo juego, para empatar el récord histórico de Bobby Richardson, de más impulsadas en un encuentro del Clásico de Octubre.
El pelotero de los Yanquis pegó un vuelacercas de dos carreras en la parte baja de la segunda entrada, para permitir que su equipo tomara ventaja rápidamente de 2-0, que lo enfilaría al éxito.
Luego pegó un sencillo que remolcó dos carreras en la tercera entrada, ambos batazos contra el abridor dominicano de los Filis Pedro Martínez.
Después conectó un doblete de dos anotaciones más ante el relevista J.A. Happ, en el quinto inning, para dar una ventaja de 7-1 a Nueva York.
Fue una noche tan rotunda para el japonés de 35 años de edad que únicamente le faltó el triple para batear el ciclo.
Richardson logró la hazaña en favor de los Yanquis, el 8 de octubre de 1960, en el tercer juego del Clásico de Otoño, en contra de los Piratas de Pittsburgh.
Bateó un cuadrangular con las bases llenas en la primera entrada y un sencillo de dos carreras en la cuarta, para que Nueva York se impusiera por paliza de 10-0.
En la derrota en la Serie Mundial, tras siete juegos, Richarddson tuvo un récord de 12 empujadas. El intermedista es el único pelotero nombrado el Jugador Más Valioso de la Serie Mundial formando parte de un equipo que salió derrotado.