BAUCHI.— En todo el grupo de jugadores que José Luis González China llevó al Mundial Sub-17 de Nigeria, el delantero Víctor Mañón es el de más experiencia gracias a su temprano debut (15 años, 7 meses) con el Pachuca. Quizá es por eso que ante el reto de los octavos de final frente a Corea del Sur se atreve: “Llegó el momento de la verdad”.
Más allá de lo peligroso que pueda ser lo que presente el conjunto coreano —y con la experiencia que se tuvo en la primera ronda frente a Japón—, Mañón habla de lo importante que es mantenerse dentro de la justa para la generación que encabeza.
“A partir de ahora, es el momento de la verdad. Poco importa el adversario. No debemos depender de nadie. Si ganamos, seguiremos en carrera; si perdemos, nos iremos a casa”, declaró al portal de internet de la FIFA.
Será en punto de las nueve horas del centro del país, cuando el cuadro tricolor inicie una nueva batalla ante su similar asiático en la cancha del Abubakar Tafawa Balewa Stadium de Bauchi, con el africano Jerome Damon como árbitro central.
Aunque controla sus emociones y entiende que no debe adelantarse a pensar muy a futuro sin haber pasado la prueba de los octavos de final, Mañón sueña vivir una alegría similar a la que disfrutó al ver a la distancia, la coronación de la selección mexicana Sub-17 en Perú 2005.
“Cómo olvidar aquel momento? Lo vi en directo por televisión”, declaró emocionado.
“Aquél era verdaderamente un gran equipo, con excelentes jugadores como Giovani Dos Santos y Carlos Vela. Somos conscientes de que podemos imitarlos, pero aún queda mucho camino. No hemos ganado nada y no debemos relajar la presión”, agregó el delantero, quien espera encontrar al fin las redes y ser clave en el camino tricolor, aunque el chico prefiere que sea todo el equipo el que se lleve el crédito por el éxito y no un solo jugador.
Mañón, mostró gran respeto a sus compañeros de aventura, sin perder piso por llevarles ventaja en cuanto a que ya debutó en el Máximo circuito mexicano: “Cualquiera que sea el club o la división en la que se juegue, aquí todos los jugadores tienen el mismo objetivo: ser campeón, y por supuesto que yo también”.
Mucho de lo que se puede percibir en las palabras de Mañón tiene que ver con el trabajo y la confianza que el estratega del representativo juvenil ha inculcado al grupo. González China advierte que el duelo ante Corea no será nada sencillo, pero tiene una gran fe en su escuadra, “será algo similar a lo que enfrentamos contra Japón, pero con la disciplina con la que enfrentamos ese compromiso, podremos sacar un buen resultado de este”, dijo.