PACHUCA.— El Cruz Azul volvió a ligar victorias en el Apertura para rebasar al Santos y adueñarse del primer lugar del Grupo Tres (27 puntos), pero tendrá que esperar para clasificar a la Liguilla, luego de que el Atlante lo amarrara a la lucha por un boleto.
El triunfo de ayer por 1-3 sobre el Pachuca, trajo mucha tranquilidad al técnico celeste Enrique Meza, quien otra vez vio un equipo en su Máquina, y no 10 elementos dependiendo del tino de un solo hombre: Emanuel Villa, quien llegó a 14 tantos en el goleo individual.
El conjunto capitalino impuso condiciones de manera casi inmediata. Se habían jugado cinco minutos del encuentro, dominado por los azules, cuando Jaime Lozano abrió el camino a una victoria vital en las aspiraciones cementeras de Liguilla.
Todo lo contrario para los de casa, quienes dejaron escapar la oportunidad de acercarse al segundo lugar de su sector, el Dos. El Pachuca, de Guillermo Rivarola, ha luchado casi tanto como el Cruz Azul, de Meza, por encontrar regularidad durante toda la temporada.
Los problemas de Tuzos vinieron en las manos del veterano arquero Calero, quien estuvo mal en las salidas y colaboró en con el triunfo celeste.
Javier Orozco (14’) incrementó la ventaja para los cementeros en jugada de mucha fortuna. El joven delantero cruzazulino no dio por perdido un balón filtrado, que terminó por colarse a la portería hidalguense ante la desesperación de una afición que veía complicarse las posibilidades de alcanzar las finales.
El complemento no remedió nada para los Tuzos, que regresaron a la cancha para seguir con los mismos problemas de la primera parte; Cruz Azul insistía en aumentar la ventaja para terminar con cualquier indicio de respuesta local.
Con el Pachuca más involucrado en lo ofensivo, los cementeros encontraron las rendijas para marcar otro gol, el definitivo. Después de un par de jugadas en tiro de esquina, que pusieron de nervios a todo el estadio Hidalgo, se vino el tanto de Villa.
El goleador argentino aumentó la cuota para los cementeros en la noche y la personal con un gol de alta dificultad. Después de fallar en el cobro de tiro libre y un rebote de Calero, El Tito prendió el esférico, sin mucho ángulo, con la pierna izquierda. La velocidad que tomó el balón venció el intento del defensa Marco Pérez por desviarlo y el tercer gol cruzazulino se convirtió en realidad, corría el minuto 54.
Del otro lado de la cancha, el meta celeste, José de Jesús Corona, fue poco exigido durante el juego, pero respondió al punto en un par de ocasiones, la mejor, al 57’, cuando Marco Pérez remató prácticamente en la línea de gol y el arquero sacó el esférico de manera milagrosa.
El Pachuca no se rindió, a pesar de lo mostrado durante todo el partido y encontró recompensa al minuto 79’, con tanto de Pérez. Insuficiente reacción, el Cruz Azul les había pasado por encima para seguir su camino directo a la Liguilla.