Hoy, Rafael Lebrija sale a poner el pecho contra las balas dirigidas a su jefe Jorge Vergara, en una excelente maniobra, que lo coloca de golpe y porrazo como el hombre fuerte en Chivas, más por salir a dar la cara por su jefe, que por tomar la decisión (la haya tomado o no, da lo mismo) de correr atropellando con todo el tractor por delante, muy “al estilo de la casa” al “más tibio que el sol de las cinco”. Raúl Arias, cuya muy aflojerada actitud ante todo lo que ocurría en las Chivas Rayadas del Guadalajara, nos hacía desesperar hasta...A los que no somos chivas…
Ser el técnico del Guadalajara es un honor, una gran oportunidad, por supuesto que no es cosa fácil, pero sí un gran reto hermosísimo para cualquiera que se precie de ser un director técnico mexicano con sangre en las venas, triunfar en el Rebaño Sagrado te eleva hasta la estratósfera, ahí está El Chepo como un gran ejemplo, a cambio existe mucha presión y obligaciones, no sólo con el grupo de jugadores que diriges. Hoy no pasan de ser...
Un grupo de timoratos…
Que sólo sacan la casta por ratitos, sin entender que ser jugador de las Chivas es un honor (para ellos) de 24 horas al día y jugar para el Rebaño es un privilegio. Me sorprende cómo con su experiencia y colmillo retorcido, a Raúl Arias le faltó mucho en el manejo del entorno, la grilla, la política abierta, la cerrada, las patadas por debajo de la mesa y principalmente, jugársela identificándose con la enorme fanaticada rojiblanca en el país.
“Calma, estamos chupando tranquilos”…
Frase que escupió estúpidamente el ahora ex entrenador tapatío al final del juego en el que Morelia les pasa por arriba, el domingo pasado y que fue sin duda, el detonador que seguramente se hubiera pasado por alto, si Raúl Arias tuviera a un Guadalajara ganador, antes de Raúl, Chivas no tenía en la cancha ni pies ni cabeza, pero hoy tampoco tiene... ¡ni cabeza ni pies!
Así las cosas pues, mucho consejo deportivo, nuevo presidente en funciones, pero el estilo de Jorge Vergara prevalece con el atropellamiento por delante… Así de fácil.