NUEVA YORK.— En las pasadas dos visitas de los Yanquis de Nueva York en una Serie Mundial, han sido victimados con una estrategia de rotación corta. Ahora esa será la estrategia a la que se apegue el manager Joe Girardi.
El comienzo de los Mulos en esta Serie Mundial no fue el que habían visualizado. Pero la estrategia luce puesta sobre la mesa para repetir lo de las rondas previas de postemporada con una rotación de tres abridores.
En el pasado, en 2001 y 2003, los oponentes de los neoyorquinos le apostaron a esta estrategia de una rotación abridora de tres serpentineros y les funcionó.
Bob Brenly, un manejador novato con los Diamondbacks de Arizona en 2001, realizó esa agresiva propuesta, donde decidió salir con Curt Schilling con apenas tres días de descanso para que abriera el juego 4 con los D’backs aventajando en la serie. Schilling lanzó bien en un juego que a la postre fue una derrota en extra innings y estaba disponible para lanzar en el juego 7, el cual Arizona ganó.
El piloto de Florida, Jack McKeon, empleó una estrategia similar en 2003. En el juego 6 de ese Clásico de Otoño utilizó a Josh Beckett con la ventaja en favor de los Marlins 3-2.
Con la serie regresando al Yankee Stadium, McKeon tomó previsiones para que los Yanquis no ganaran el momento emocional, forzando a un séptimo juego enfrentándose a un lanzador de menor categoría.
Y Beckett se encargó de liquidar el compromiso con una blanqueada de apenas cinco imparables. Tanto Brenly como McKeon estaban protagonizando el papel de las víctimas y estaban en la posición de aplicar estrategias que pudieran parecer letales. Y funcionaron.
En esta serie, Charlie Manuel no siente esa presión, pues su equipo es el campeón defensor y a menos que los Filis fueran a barrer a los Yanquis, van a necesitar una rotación de cuatro pitchers en algún momento, porque pensar en forzar a Pedro Martínez a iniciar con poco descanso, es algo casi imposible.
Esta es la razón por la que se antoja más accesible que sigan las huellas de lo que hizo Arizona, cuando su cuarto abridor, Miguel Batista, lanzó en el juego 5, antes de darle la pelota a Randy Johnson y a Curt Schilling.
Los Yanquis están listos para jugársela con una rotación de tres lanzadores en esta serie, especialmente porque su candidato a ser el cuarto abridor, Chad Gaudin, apenas ha pitcheado un inning en las últimas cuatro semanas. Aunque A.J. Burnett y Andy Pettitte no lanzaron con recesos cortos esta campaña, por el contrario, se mantuvieron frescos con algunos días de descanso en septiembre.
Sabathia, quien maniató a los Angelinos durante ocho entradas en el juego 4 de la Serie de Campeonato de la Liga Americana, seguramente estará ansioso de recibir otra oportunidad en esta serie, la cual empezó de la manera menos apropiada para el as del pitcheo neoyorquino, que necesita también respaldo ofensivo.