deportes@eluniversal.com.mxCOPENHAGUE.— Mientras Juan Antonio Samaranch apeló al poco tiempo de vida que le queda, Joao Havelange, de 93 años, se permitió invitar a sus colegas del COI a su centésimo cumpleaños, precisamente durante los Juegos Olímpicos de 2016 en Río de Janeiro.
Entre las apelaciones a una muerte cercana o la perspectiva de una fiesta de cumpleaños carioca, Havelange, ex presidente de la FIFA, salió victorioso, porque Río derrotó 66-32 a Madrid en la votación final.
Samaranch, de 89 años, y ex presidente del COI, sabía desde el inicio que la candidatura de Madrid tenía dificultades serias en la carrera por 2016. No sólo por el indudable boicot de buena parte de los 46 miembros europeos, 40% de los 106 que integran en total el organismo. También sabía que Río de Janeiro era una candidatura muy potente en la contienda.
“Si se puede llegar a un acuerdo entre Río y Madrid antes de la elección, sería muy bueno”, dijo Samaranch en 2007.
“Una candidatura de América Latina bajo la premisa de que nunca se han organizado Juegos en América del Sur es muy importante”, añadió.
Dicho y hecho. Si hasta Carlos Nuzman, el jefe de la candidatura de Río, reveló ayer que fue el propio Samaranch quien, en 1999, le dio las claves para el éxito logrado, diez años después.
“Me llamó el presidente Samaranch, nos reunimos en Lausana. Me dijo que si quería organizar los Olímpicos, debía pensar en organizar los Panamericanos en 2007 y apuntar a los Juegos Olímpicos para 2016”.
“Ayer le agradecí a Samaranch ese consejo”, dijo Nuzman, cabeza de unos exitosos Juegos Panamericanos y de la arrasadora candidatura brasileña.
Samaranch, profundo conocedor del COI, sabe que el enorme poder que detentó durante años es ahora en cierto modo su debilidad, que afecta a Madrid, algo sobre lo que incide un miembro del COI. “Analice esto: ¿Cómo puede pensarse que un presidente del COI va a estar contento con que su predecesor determine una sede?