La medalla de bronce conseguida en el campeonato mundial de Berlín por el mexicano Eder Sánchez, significó algo más que un logro personal, fue una infusión de ánimo para la marcha nacional que desde 1997 atravesaba una sequía.
“Si hubieran visto en Alemania todos los países respetan a México”, dijo satisfecho. “Es bastante bueno para nosotros, saben que México sigue siendo un rival fuerte y tratarán de tener más cuidado con los mexicanos porque viene una generación mas fuerte y les viene pisando los talones”, sentenció Sánchez a su regreso a la capital donde fue recibido entre pancartas de sus seguidores con leyendas como “Eder for ever and ever”.
Muy lejos quedaron las críticas que lo acribillaron después del lugar 15 conseguido en los pasados Juegos Olímpicos de Beijing, pero Sánchez prefiere no poner especial énfasis en ellas ahora.
“Lo de Beijing no hice caso a los comentarios sé que es el trabajo de la prensa, no tengo por qué criticar, mi trabajo es entrenar y seguir adelante. No puedo decirles nada, simplemente quiero salir adelante, seguir entrenando”, djio el marchista, que ganó bronce en Berlín 2009.
A pesar de que han pasado cuatro días desde que ganó la medalla, el marchista no ha tenido tiempo de celebrarla.
“En Berlín estuvo difícil porque terminé hasta las 10 de la noche, estaba agotado, llegué a dormir, rendido. Tuve dos antidoping ese día, uno de sangre y orina. Espero poder celebrarlo todo en México”, señaló.
No será una celebración extensa pues el 19 de septiembre cierra su temporada.
“La final del Challenge de Marcha ya está muy cerca, me estaré yendo a Rusia par cerrar la temporada y empezar a preparar la Copa del Mundo donde espero estar entre las 6 primeras posiciones”, concluyó.