PAMPLONA.— Las fiestas de los Sanfermines, las más internacionales de España, se vieron marcadas por la tragedia con la muerte de un joven durante el cuarto encierro de los festejos, que se celebran en Pamplona.
Daniel Jimeno Romero, de 27 años, originario del municipio madrileño de Alcalá de Henares, se transformó en la décimo quinta víctima mortal en la historia, tras sufrir una herida por asta de toro en el cuello, que le afectó al pulmón al ser empitonado por un astado de la ganadería de Jandilla, de nombre Capuchino.
El mozo perdió el equilibrió en el tramo del recorrido conocido como Telefónica, cayó al piso y trató de protegerse con la barrera. Sin embargo, el burel castaño que se había separado del resto de la manada, le pegó la mortal cornada.
Jimeno Romero falleció tras ser intervenido quirúrgicamente en el hospital de Navarra.
A pesar de que Daniel era natural de Madrid, su familia procedía de Navarra, por lo que viajó el pasado día 3 a Pamplona, para disfrutar de los Sanfermines junto con sus padres, sus tíos y su novia.
El joven era un gran aficionado a los toros desde niño. En Alcalá de Henares, los vecinos del joven se mostraron sorprendidos con lo ocurrido, ya que, según señalaron, Daniel era expert en correr encierros, especialmente los de San Fermín.
Con la muerte de este joven son ya 15 las personas que han fallecido en los encierros de los Sanfermines desde 1922.
También es la primera víctima mortal desde que en 2003 falleciera el veterano corredor Fermín Etxeberría, tras permanecer dos meses y medio en coma, a consecuencia de las heridas sufridas durante un encierro, y la primera por asta de toro desde 1995, cuando el joven estadounidense, Mattew Peter Tassio, fue empitonado por uno de los astados.
Capuchino salió primero en el orden del festejo y fue lidiado por El Fandi, quien cortó una oreja después de brindar al cielo.