BELGRADO, Serbia.— La medalla de plata que logró ayer el clavadista mexicano Rommel Pacheco en la Universiada Mundial 2009, no representa sólo una motivación, sino que la competencia final resultó un excelente simulador para el próximo campeonato mundial que se verificará en Roma en agosto.
“Esta medalla me motiva para el Campeonato del Mundo, además aquí la fosa es al aire libre al igual que en Roma, así que fue un buen fogueo para rozarme con algunos de los clavadistas que estarán allá”, detalló el yucateco Pacheco, quien sostuvo un gran duelo con el ucraniano Konstyantyn Milayev esta tarde en la fosa del Republic Institute for Sport de Serbia, con lo cual el equipo nacional volvió a subir al podio.
“Ya este año me siento mucho mejor, recuperado de las lesiones y con el ánimo de continuar el trabajo intenso”, agregó el clavadista mexicano que respondió a la presión ejercida por el ucraniano Milayev, quien finalmente se llevó la medalla de oro con una puntuación de 493.75, en tanto que el mexicano se ubicó en el segundo sitio con 476.75, para dejar en la tercera plaza al chino Wang Zihao, con acumulado de 450.35.
Durante las eliminatorias que se realizaron por la mañana, Rommel terminó en la primera posición, en tanto que el otro representante mexicano, Julián Sánchez, quien hizo su debut en la Universiada, logró meterse a la final, aunque no participó porque tenía una molestia en el hombro derecho.
Con la obtención de la presea plateada del yucateco, México sumó su noveno metal en lo que va de la Universiada Mundial 2009, con un oro, cuatro platas y cuatro bronces.
Hoy, Rommel Pacheco terminará su participación en la Universiada en los clavados sincronizados en plataforma de 10 metros y está muy motivado.