deportes@eluniversal.com.mxLONDRES.— Venus Williams es la hermana mayor casi perfecta: apoya a Serena hasta la muerte, la protege celosamente, y hasta deja que elija el dormitorio cuando están de viaje.
Pero la camaradería se termina cuando se trata de campeonatos de Grand Slam.
Las hermanas estadounidenses volverán a enfrentarse hoy en la final de un Major, al chocar por cuarta ocasión por el título de Wimbledon.
“Estoy contenta por ella, porque está en la final, pero tengo que enfrentarla y derrotarla. No quiero que pierda, pero sin duda, quiero ganar”, dijo Venus.
La mayor de las Williams tiene ventaja en el partido en la cancha central, donde ha ganado cinco títulos de Wimbledon, incluyendo los dos últimos.
El año pasado derrotó a Serena en la final, y ahora intenta convertirse en la primera mujer, desde Steffi Graf (1991) con tres campeonatos consecutivos.
“Incluso, si ella no está jugando a su mejor nivel, uno tiene que enfrentar su determinación”, indicó Venus.
Serena demostró su determinación el viernes, cuando salvó un punto de partido en contra, antes de despachar 6-7, 7-5 y 8-6 a la rusa Elena Dementieva. El partido fue la semifinal femenina más larga en los últimos 40 años en Wimbledon, y uno de los más emocionantes del torneo de este año.
Ahora, Serena enfrenta a una oponente que ha ganado 20 partidos en fila en el césped del All England Club, incluyendo los 17 últimos en el mínimo de sets.
“Es una oponente difícil en césped”, comentó Serena. “Espero ganar. Obviamente, si lo hago, estaría muy emocionada. Ya veremos”, dijo.
En la cancha, las cosas se ponen más intensas cuando están en lados opuestos de la red.
“Siento que no tengo nada qué perder en esta final. Obviamente, ella está jugando mejor que las demás en este torneo”, indicó Serena, de 27 años.