MÓNACO.— El Tour de Francia vuelve a escena con Lance Armstrong entre sus protagonistas, y la primera etapa podría demostrar, si el estadounidense está listo para buscar su octavo título.
La carrera de tres semanas comienza hoy con un corto trayecto contrarreloj en Mónaco, que posiblemente dejará en claro si las piernas del estadounidense, de 37 años, aguantarán el Tour.
La primera etapa recorre 15.5 kilómetros en las calles montañosas y llenas de curvas del principado de Mónaco.
Entre los especialistas contrarreloj favoritos están el suizo Fabian Cancellara, campeón olímpico en Beijing, y el británico Bradley Wiggins.
Ambos podrían ponerse la camiseta amarilla de líder general, aunque no se espera que les vaya tan bien cuando la carrera llegue a Los Pirineos.
Entre los favoritos para ganar el Tour están el español Alberto Contador, campeón en 2007, el australiano Cadel Evans y el ruso Denis Menchov. La ruta está hecha a la medida de Contador, quien también ha ganado el Giro de Italia y la Vuelta a España.
“La presión me motiva y es un aliciente más en mi carrera. Desde que se dijo que Lance venía al equipo, ya sabía que esto iba a suceder”, dijo Contador.
El español Carlos Sastre, campeón defensor que utilizará la camiseta amarilla y el número 1, partirá último. Armstrong pidió ser el primer ciclista de Astana en salir a la ruta, y lo hará casi tres horas antes que Sastre.
Armstrong solía ser un experto en etapas contrarreloj, y parte del suspenso será ver si ha perdido velocidad con los años.
“Mi condición es buena. Quizá no la mejor de mi vida, pero correré por estar arriba. Aquellos que pronostican que quedaré en el puesto 10 van a quedar muy decepcionados”, dijo Armstrong, quien será uno de los pedalistas más vigilados en el Tour.
Los organizadores del Tour se vieron obligados a alterar la lista de competidores hasta ayer, cuando las autoridades deportivas francesas le dieron permiso para competir al belga Tom Boonen, tras ganar una apelación por una suspensión por arrojar positivo a cocaína.
El Tour se ha visto afectado por escándalos de dopaje los tres últimos años: en 2006, el campeón Floyd Landis perdió su título por arrojar positivo a testosterona; al año siguiente, el líder Michael Rasmussen fue expulsado por mentir sobre su paradero y el año pasado, seis ciclistas fueron sorprendidos por utilizar sustancias prohibidas.
Armstrong, campeón del tradicional recorrido de 1999 a 2005, volvió al ciclismo, tras un retiro de tres años.