futbol@eluniversal.com.mxNéstor de la Torre quizá sea el menos culpable de que México se encuentre en el lugar 33 del ránking de la FIFA, el peor de la historia, 21 sitios por debajo del acérrimo rival, Estados Unidos. Aún así, el director de Selecciones Nacionales, acepta que ante tal realidad, no hay más que “levantarse”.
“Es un reflejo de estadísticas; no hay para dónde voltear, son números, son fríos. Los resultados son lo que han dado para adelante o para atrás. No se han tenido los resultados que se hubieran querido y esperado desde hace un buen tiempo, y eso trae como consecuencia el descender”.
El directivo no busca culpables, sólo soluciones. “Aquí, lo más importante es el retomar, el corregir y empezar a escalar. Dentro de los procesos que se han vivido con los diferentes entrenadores, nos han traído a ese lugar, y estamos ocupados en corregir y empezar a escalar”.
El primer paso es la Copa de Oro. De la Torre espera que el trabajo hecho en los últimos meses se vea reflejado en buenos resultados en dicha competencia.
“Los dos partidos (amistosos) que pasaron hubo una combinación de elementos, de jugadores para observar, para tratar de llegar a un 11 ideal en agosto (ante Estados Unidos), y en la Copa de Oro enfilarnos con un equipo más definido, de acuerdo con las conclusiones del cuerpo técnico”.
Acepta que las constantes críticas hacia la labor del Vasco Aguirre, mismas que se acentuarán por el descenso en la clasificación de la FIFA, les impedirán llegar relajados a la justa que organiza la Concacaf en Estados Unidos.
“En el futbol, siempre existe presión, tantito más y tantito menos, aquí, lo importante es tener la conciencia de las necesidades y lo que hay que corregir y el compromiso de estar trabajando y buscar mejorar y esto, por supuesto, a la larga, a mediano plazo, da resultados”, señaló el dirigente.
Un problema de fondo
Para Alfredo Álvarez, vicepresidente de Cruz Azul, la pérdida de posiciones es fiel reflejo de lo que sucede no sólo en la Selección; también en los equipos. “Yo creo que no sólo los directivos estamos cometiendo errores, también el dejar y permitir que intereses de otro tipo estén incidiendo mucho en el nivel y en la calidad de nuestro futbol”.
“Si los técnicos aquí no se ponen las pilas para hacer trabajos mucho más a fondo en fuerzas básicas, difícilmente vamos a salir, porque no se trata de que alguien solamente haga las cosas, sino que todos las hagamos”.
El directivo sabe que se está a tiempo de revertir la situación, y estudiar la metodología de otras partes. “Tenemos que ver lo que están haciendo —sin chovinismo— en Estados Unidos para aprender métodos, objetivos y metas que nos ayuden, de otro manera no vamos a salir”.