deportes@eluniversal.com.mxNUEVA YORK.— El comisionado de la NFL, Roger Goodell, notificó el pasado viernes que el caso de Plaxico Burress será revisado en su oficina, para analizar los incidentes que involucran al jugador con las políticas de comportamiento de la Liga, informó Brian McCarthy, vocero de la misma.
Burress, quien se disparó a sí mismo en la pantorrilla el pasado 29 de noviembre en un club nocturno de Manhattan, fue acusado de posesión ilegal de un arma y enfrenta cargos que podrían llevarlo a prisión hasta por tres años y medio.
Plaxico hizo una breve aparición en la corte el lunes, donde la juez, Felicia Mennin, postergó el caso hasta el 23 de septiembre, lo que le permite al ex receptor de los Gigantes, continuar negociando con varios equipos de la NFL, con la esperanza de regresar a jugar para esta campaña de 2009.
Goodell ha estado aguardando a que se dé el proceso legal y éste se complete, pero como ha sido aplazado y no es claro todavía vaticinar para cuándo puede finalizar, el comisionado ha decidido tomar la iniciativa, según dijeron fuentes de la Liga.
El presidente de asuntos laborales y legales de la NFL, Adolpho Birch, notificó a Burress sobre la revisión de su caso con el comisionado, el viernes anterior.
Los Gigantes firmaron a Burress con una extensión de contrato por cinco temporadas y 35 millones de dólares, el pasado septiembre.
El equipo después retuvo un millón de dólares, tras que el jugador se disparara en la pierna y el Sindicato de Jugadores de la NFL, presentó una queja en nombre de Burress.
Un especialista dictaminó que los Gigantes deben pagar a Burress, porque el dinero era un bono por haber firmado al aceptar la extensión contractual y no puede ser retenido por futuras conductas.