ORLANDO.— Kobe Bryant no estará más a la sombra de Shaquille O’Neal. Amigos, enemigos... poco importa, ahora que el guardia estelar de los Lakers de Los Ángeles ha llevado a su equipo al título 15 en su historia.
Kobe, designado ayer Jugador Más Valioso de las Finales de la NBA por primera vez en su carrera, encabezó una vez más el ataque de los Lakers, que vencieron por 99-86 al Orlando Magic para finiquitar la serie 4-1.
El astro había logrado tres títulos con esta quinteta de 2000 a 2002, siempre al lado de Shaq, el Más Valioso en cada oportunidad; tras ello, el poste emigró al Miami Heat y comenzó una enemistad con su viejo compañero, que no había podido alzar el trofeo Larry O’Bryan sin O’Neal.
Ayer, apenas un año después de caer ante los Celtics de Boston en la misma instancia, el coach Phil Jackson pudo por fin llenar sus manos con 10 anillos de campeón (tenía seis con los Toros de Chicago y tres con aquellos Lakers de principios de siglo). Empata así a Red Auerbach como los coaches más exitosos en la historia de la NBA.
“La clave de él (Jackson) es que te deja ser. Si quieres ser el mejor, él te dará la libertad para serlo”, dijo Derek Fisher, clave en el cuarto partido de la serie.
¿Kobe o Michael? Bueno, la carrera por ver quién ha tomado la estafeta de Jordan la aventaja por ahora Bryant, que está a sólo dos títulos NBA de los logrados por el viejo pupilo de Jackson con esos Toros de los 90. Esto, claro, mientras LeBron James y su Cavaliers sigan sin un cetro.
Bryant fue por primera vez MVP de la Liga el año pasado; Jordan lo fue en cinco ocasiones y en los seis títulos de Chicago también fue el Más Valioso, así que el camino es largo para Kobe, de 30 años y quien ha tenido en el español Pau Gasol desde el año pasado a su mejor compinche. Junto a él, tiene hoy la gloria.