DALLAS (DPA).— Sumido en una crisis personal y a punto de quedar eliminado en playoffs, la superstrella alemana Dirk Nowitzki, de 30 años, atraviesa uno de los peores momentos de su vida.En el duelo de semifinales del Oeste, Dallas perdió el sábado 106-105 ante Denver el tercer partido y con un 3-0 en contra, sólo un milagro podría salvarle de la eliminación.
“Fue una semana dura para mi familia y para mí”, dijo Nowitzki al The Dallas Morning News. “Cuando uno atraviesa una época dura, el baloncesto es una válvula de escape”.
El miércoles, el FBI detuvo en la casa de Nowitzki a su novia Cristal Taylor, de 37 años y de origen brasileño. La mujer sigue en prisión después de que un juez negara la libertad bajo fianza (20 mil dólares).
Cristal Taylor era la prometida de Nowitzki y que estaba embarazada del basquetbolista. El embarazo se constató en un análisis de orina hecho en la cárcel. El antiguo marido de Taylor, James Westerhaus, dijo al diario que durante su matrimonio ella “acumuló deudas por 330 mil dólares” que lo llevaron a la ruina.
Según el diario, Taylor, que utilizó varios nombres falsos y estaba reclamada en dos estados federados por robo, consiguió tener acceso a las tarjetas de crédito de Dirk. Si gastó dinero del germano y cuánto es algo que aún se desconoce.
Son malos momentos para el alemán, que vio cómo su equipo perdía el tercer partido de la semifinal con un triple de Carmelo Anthony un segundo antes de sonar la sirena final.
“Pienso que ésta es una de las más amargas derrotas en mis 11 años en la NBA”, dijo un frustrado Dirkules.