A Cruz Azul el cemento le sale aguado, se desmorona, cal y arena no bastan, le falta pólvora. La tabla de goleo por equipos engaña. Cierto, Cruz Azul es tercero con nueve tantos, pero sus delanteros parecen codos. Han hecho dos tantos, uno Landín, el otro Vela, mientras Zeballos mantiene el riguroso ayuno de gol desde hace 11 encuentros.
Peor aún, de los tantos marcados por los artilleros sólo el de Vela fue trascendental para sumar (en la fecha uno en el 3-3 contra Chivas), porque el de Landín se dio en la cola de una goleada al Atlas.
¿Y Ovelar? Nada, porque el sobre nombre de Búfalo aún no lo estrena. Eso sí, cada quien tiene sus explicaciones, coinciden en la presión.
Zeballos, por ejemplo, la siente más en el estadio Azul, “son partidos diferentes, más que jugando de local jugamos con nuestra gente, por lo que nos sentimos más obligados de ganar y por ahí, si creamos muchas opciones y no concretamos caes en la desesperación”.
Por supuesto no lo dice por la goleada que le propinaron al Atlas, sino por el empate que Tigres les sacó en la fecha cuatro, porque lo de la cinco ante Monterrey ya fue otra cosa.
De su lado, Alejandro Vela habla de la desesperación, “se entra en desesperación porque sabes que pudiste matar el partido y al no suceder se nos complica y esos puntos en casa, y por supuesto fuera, nos van a pesar al final del torneo”.
No termina ahí la confesión de Vela: a Cruz Azul le hacen daño los equipos que se encierran. “Las primeras dos jornadas nos tocaron equipos ofensivos que nos dejaron espacios, después nos tocó Tecos y Tigres rivales que se encierran un poquito más y no nos salieron las cosas, luego fue lo de Monterrey”. Por eso dice: “Debemos aprender a jugar contra cualquier tipo de rival, igual contra los que se encierran, que ante lo que te juegan abiertos”. A eso se suma la sinceridad de Zeballos, “es una mala racha, pero que pasará en cuanto llegue el primero”.
Por eso y aunque La Máquina ha marcado sólo dos tantos en los más recientes tres juegos y a cambio a recibido cinco para Benjamín Galindo no hay aún motivo de preocupación, “las opciones se están creando, y sólo nos falta concretar”.
Eduardo de la Torre, vicepresidente cementero coincide y se niega a culpar sólo a los hombres de ataque de la falta de gol, “No sólo es obligación de los delanteros, cualquiera puede meter los goles, como tampoco es sólo obligación de los defensa que no nos hagan gol, somos un equipo y todos tienen responsabilidad”.
En medio de la sequía, con Carrusca recién operado, quien aún vendrá a rehabilitarse a México, Cruz Azul evalúa repatriar a Omar Bravo, una garantía para sacudir las redes, al menos por lo demostrado en Guadalajara.
Eduardo de la Torre lo confirma. “Sí existe el interés, pero hasta el momento no hemos hecho ningún trámite o petición oficial con La Coruña”.
A final de cuentas es pólvora lo que falta a esa mezcla aguada que de momento se ha logrado en La Máquina.