NUEVA YORK (AP).— Alex Rodríguez, el pelotero que le devolvería la integridad al récord de jonrones, admitió haber usado esteroides anabólicos.
El estelar antesalista dijo en una entrevista a ESPN que utilizó esteroides con los Rangers de Texas durante tres años, de 2001 a 2003, en un intento por justificar su estatus como el pelotero mejor pagado de la historia tras firmar un acuerdo por 10 años y 252 millones de dólares.
“En ese entonces, era una cultura distinta”, dijo Rodríguez. “Era más relajada. Yo era joven. Fui estupido. Fui ingenuo, y quería demostrarle a todos que, valía ese dinero, y que era uno de los más grandes”.
Dijo que dejó de usar sustancias ilegales luego de 2003, la primera de tres campañas en las que fue elegido Jugador Más Valioso, porque: “Me había demostrado a mi mismo y al todos los demás, que no necesitaba nada de eso”.
La admisión vino dos días después de que Sports Illustrated reportó que Rodríguez estaba entre los 104 nombres de una lista de jugadores que resultaron positivos en 2003, cuando se realizaron pruebas para determinar el grado de uso de esteroides. Los resultados no fueron sujetos a acciones disciplinarias y supuestamente debían permanecer en el anonimato.
“Cuando llegué a Texas en 2001, sentí una enorme presión. Sentí que tenía todo el peso del mundo en mis hombros, y necesitaba justificarlo con números todos los días”, comentó el pelotero de origen dominicano.
“Y si tomé sustancias prohibidas, y por ello estoy muy arrepentido y muy apenado. Y aunque era parte de la cultura de Grandes Ligas en ese momento. No fue sino hasta entonces que pensé en utilizar sustancias de cualquier tipo”.
El dueño de los Rangers, Tom Hicks admitió su sorpresa.
“Personalmente me siento traicionado y engañado por Alex”, dijo Hicks. “Me aseguró que respetaba mucho su cuerpo como para siquiera pensar en hacer algo así. Ciertamente no le creo si ahora admite que comenzó a hacerlo cuando llegó a los Rangers de Texas. ¿Por qué no he de creer que comenzó antes de que llegara a nuestro equipo?”, añadió.
Barack Obama, presidente de los Estados Unidos, no tomó bien el hecho.
“Son noticias deprimentes que se suman a otros sucesos deprimentes. Si uno es fanático del beisbol empaña toda una era en cierto grado”, comentó. “Lo que me preocupa más es el mensaje que envía a nuestros hijos. Lo que me complace es que el beisbol toma esto con seriedad y reconoce que problema tan grande es esto para el deporte”.