TAMPA, Florida.— Santonio Holmes lo recibió, pero el trofeo al Jugador Más Valioso del Super Bowl XLIII pasará a manos de su madre, Patricia Brown.
Aquel esfuerzo de levantarse cada día a las tres de la mañana para tomar un autobús que la llevara a su trabajo en el campo para la recolección de maíz en jornadas que terminaban a las seis de la tarde por brindarle a su hijo una vida mejor, ya tienen una merecida recompensa.
Ésa fue la única forma que encontró Patricia para alejar al ahora receptor estrella de los Acereros de Pittsburgh de ser comerciante de drogas en las esquinas de las calles de Belle Glade, Florida, cuando apenas tenía 10 años de edad.
Patricia no cambió la fórmula, y como hace 20 años hasta la fecha mantiene el mismo trabajo, con el horario intacto aún y cuando su hijo se hizo millonario.
Un ejemplo de esfuerzo, tenacidad y dedicación que trata de seguir transmitiendo a Santonio, convertido hoy en la figura de uno de los equipos más grandes en la historia del deporte.
En la educación a los hijos no se puede aflojar.
Cuando parecía que todos los esfuerzos de Patricia habían alcanzado el zenit de un ejemplo de vida, que llevaron a un hombre a integrarse a los Acereros con un contrato de ocho millones de dólares, de nueva cuenta Holmes fue tentado por los fantasmas de su infancia.
El recpetor abierto de Pittsburgh fue arrestado por posesión de mariguana a finales del mes de octubre del año pasado.
Santonio reconoció su error y ofreció disculpas por su mal comportamiento cuando la policía lo detuvo por posesión de tres cigarillos, aunque no se levantaron cargos en su contra.
Holmes fue sancionado con un partido de suspensión, en el que Pittsburgh cayó 21-14 frente a los Gigantes de Nueva York.
Holmes es el sexto receptor abierto en la historia de los Super Tazones en recibir la distinción como Jugador Más Valioso, además del tercero en el récord de los Acereros, al unir su nombre a los de Hines Ward y Lynn Swann.
“Mi pasado ya no cuenta y ahora sólo quiero vivir la felicidad de todo lo positivo que hay en mi vida”, expuso ayer.
Santonio le otorgó el dramático triunfo a los Acereros; una de las nueve recepciones que sumó fue decisiva cuando al reloj le quedaban 42 segundos para finalizar el cuarto periodo con lo que arrebatan el triunfo a los Cardenales de Arizona ayer en el estadio Raymond James de Tampa, Florida, un estado al que también le arrebató su triunfo tras haber vivido en ese mismo territorio una infancia complicada.
Holmes prometió que ahora le tocaría consentir a su madre a quien le comprará una casa y colaborará con sus deudas.
“Le dije a Ben (Roethlisberger) que yo quería ser el chico que haría las jugadas por este equipo”. dijo. “Los grandes jugadores dan el paso en los momentos importantes de los juegos al hacer las jugadas”, explotó Santonio Holmes con una gran sonrisa.