BUENOS AIRES.— El cadáver congelado de un alpinista que permanecía presuntamente desde hace unos 10 años en el cerro Aconcagua, el pico más alto de América, fue descubierto por una patrulla de rescate, informaron fuentes policiales.
Los portavoces estimaron que se trata de un escalador japonés o checo que había desaparecido en 1998 en el llamado “techo de América”, de 6 mil 962 metros de altitud, situado en la cordillera de Los Andes.
El comisario Valentín Muñoz, a cargo del corredor andino, explicó que el cuerpo fue descendido para realizarle estudios que permitan conocer su identidad y los motivos del fallecimiento.
El hallazgo se produjo cerca del glaciar Los Polacos, situado a unos 6 mil metros de altura, en una de las llamadas “zonas de “riesgo” de la montaña de la provincia argentina de Mendoza, a mil kilómetros de Buenos Aires.
“Fue una tarea riesgosa que culminó bien, porque se pudo sacar el cuerpo de una zona muy difícil”, sostuvo Muñoz.
El cerro del Aconcagua es una montaña muy frecuentada por andinistas de todo el mundo, con una entrada de 6 mil a 7 mil visitantes por temporada, que se extiende entre diciembre y marzo.
Los efectos de la altitud son muy severos y las condiciones climatológicas pueden cambiar bruscamente en muy poco tiempo, aunque no se requiere el uso de oxígeno artificial.
La primera ascensión de la que se tiene noticia se realizó en 1897, por una expedición liderada por el británico Briton Edward Fitzgerald. La cumbre fue alcanzada por el suizo Mathias Zurbriggen, el 14 de enero y por otros dos miembros de la expedición unos días después.
Actualmente, para intentar un ascenso al Aconcagua es necesario adquirir un permiso con meses de anterioridad en la dirección de Recursos Naturales Renovables de la provincia de Mendoza, organismo gubernamental que tiene a su cargo la administración de esa zona, regulando los cánones para los turistas y las empresas de servicios. Los precios varían año con año, además de la fecha, según corresponda a la temporada alta o a la baja.