TOKIO (EFE).— La crisis global tiene una nueva víctima de élite: Honda se retirará de la Fórmula Uno debido a que los costos del equipo son demasiado elevados, según informaron ayer fuentes cercanas a la toma de esta decisión a la agencia local Kyodo.
El segundo fabricante de automóviles de Japón ha convocado una rueda de prensa de emergencia esta tarde, en la que se espera que su presidente, Takeo Fukui, anuncie formalmente la situación y decisión.
La noticia se conoció casi de inmediato, una vez que la empresa le anunció la situación a sus trabajadores en Inglaterra. Les dijeron que la escudería estaba en venta y que si no aparecía un comprador se iban a retirar.
Les dijeron que ninguna de las 700 plazas que genera el equipo corre peligro, pero que estaban en condiciones de aceptar retiros voluntarios.
Según Kyodo, accionistas de la compañía habían empezado a presionar a Honda para que se retirara de la competencia.
Los resultados deportivos poco pudieron hacer por el equipo. Terminaron penúltimos entre constructores.
Especialistas japoneses consideran que otras escuderías se verán obligadas a tomar medidas similares.
Una sería Toyota Motor, que entró en 2002 en el negocio de la Fórmula Uno, también está en dificultades económicas ante los elevados costos.
La retirada de uno de los mayores productores de automóviles causaría impacto en la F1, que comenzaría la temporada con sólo 18 bólidos en la parrilla de largada. La escudería japonesa Super Aguri, apoyada por Honda, se retiró de la serie este año.
La temporada comienza con el Gran Premio de Australia, previsto para el 29 de marzo.
Los pilotos de Honda para el año próximo iban a ser Jason Button y Bruno Senna.