SAN LUIS POTOSÍ.— El apretado penalti decretado por Marco Antonio Rodríguez terminó siendo la principal excusa de los Gladiadores, tras su eliminación.
“Contra ese tipo de cosas, no se puede combatir”, externó un molesto Eduardo del Villar, presidente del San Luis. “El trabajo del señor árbitro nos perjudicó y no hay más qué decir”.
Opinión que fue compartida por varios integrantes del equipo potosino, aunque no así por Raúl Arias, quien prefirió señalar las fallas de su equipo.
“Cuando teníamos la ventaja, no supimos concretar el segundo y eso fue un duro golpe”, sentenció el estratega.
Temple que, por el contrario, valoraron los hoy semifinalistas del Apertura 2008.
“Enfrentar a un equipo que tiene la necesidad de ganar por dos goles, nunca es fácil”, explicó Daniel Guzmán, entrenador del Santos Laguna. “El equipo no tuvo la pelota durante algunos lapsos, pero supimos reponernos y al final hasta terminamos ganando el partido”, dijo.
“Estamos tranquilos, porque falta mucho, pero cada vez estamos mejor”, agregó El Travieso.