La oportunidad es única. Los Pumas CU han esperado 13 años para llegar nuevamente a una final en la ONEFA y ahora que al fin pelearán por el anhelado título, no darán tregua a las Águilas Blancas, su rival.
Es su momento y lo vivirán en casa: el estadio Olímpico Universitario, ante 50 mil personas.
“No sabemos cuándo volveremos a tener el chance de jugar una final, y más si se trata de un clásico. Este será nuestro juego, porque todos lo hemos esperado muchos años desde que somos niños y vamos a disfrutarlo al máximo, minuto a minuto”, dijo Miguel Ángel Romero, capitán de los del Pedregal, quien se desempeña como esquinero.
El 2008 ha sido inolvidable para los auriazules. Ya en la temporada 2007 manifestaron grandes progresos en su sistema de juego y este año, las mejoras han sido evidentes.
“Estamos fuertes y con muchas ganas de darle una satisfacción a la Universidad. Jugar en el estadio Olímpico Universitario era lo que se merecía este juego. La afición se comportó muy bien todos los partidos y creo que demostró que puede estar a la altura de cualquier juego sin causar problemas”, añadió.
Durante los juegos de temporada regular, nadie logró frenar el paso de los universitarios. Ni siquiera las Águilas Blancas.
Sin embargo, el equipo local sabe bien que los guindiblancos lo ha derrotado en partidos clave y postemporada, por lo que tratará de neutralizarlos y llevarse el título de la Conferencia del Centro de la ONEFA.
“Desde niño me emocionaba verme vestido como un Cóndor de la UNAM y coronarme. Después de casi 20 años, nuevamente estamos aquí, los dos equipos más representativos del país frente a frente y por un título que dará una gran alegría a nuestras aficiones”, comentó Romero.
El equipo está completo y sin lesiones.
“Estamos bien y trabajando duro. Enfocados en jugar y no en situaciones fuera de la cancha. Ningún jugador tiene lesiones y queremos que el sábado sea una fiesta para los jugadores y los aficionados”, dijo Raúl Rivera, head coach del equipo.
El entrenador de 34 años, aseguró que espera un ambiente de sana competencia durante el duelo y que tanto la afición universitaria como la guindiblanca no incurran en actos de violencia.
“Estamos seguros de que no se repetirán sucesos anteriores. Es un partido solamente y como eso hay que tomarlo sin incurrir en violencia”