AVÁNDARO.— La molestia en la rodilla derecha que padece desde hace tres meses pasa a segundo término, cuando Oswaldo Sánchez entrena en plena Liguilla.
Quince años como profesional y 35 de edad le han enseñado al capitán del Santos Laguna que la perfección en el futbol no existe, que siempre habrá obstáculos, por lo que se debe ser mesurado a la hora de tomar decisiones.
Eso explica la fiereza con la que defiende el proceso de Sven-Göran Eriksson al frente de la Selección Mexicana.
Como suele hacerlo bajo los tres postes, el guardameta pone el pecho y solicita calma de cara al crucial 2009 que vivirá el Tri.
“Hay que defender cualquier proceso a muerte, porque yo analizo y no hay mucho tiempo para trabajar”, sentencia. “No es pretexto, pero sí una realidad”.
“La gente que viene de fuera llega con el desvelo, algunas horas antes del partido y juegan, así es que a veces, los tiempos no son los idóneos para que una Selección trabaje”, agrega. “Si en un equipo, en el que —de repente— entrenas bien durante toda la semana, a veces las cosas no salen, imagínate en la Selección, en la que llegas unos días antes... Hay que entender un poco, todos tenemos que apoyar al señor Sven, porque intenta hacer las cosas”.
Sí, las formas no agradan, pero la primera meta del sueco al frente del equipo está cumplida.
La manera en la que se obtuvo el boleto al hexagonal final de la Concacaf —basándose en los puntos ganados como local— da cierta confianza al tapatío, quien está convencido de que México conseguirá las 15 unidades que dispute en el Estadio Azteca.
A partir de ahí, menciona, las opciones de estar en Sudáfrica crecerán conforme se cosechen puntos como visitante.
“Para nadie es un secreto que la eliminatoria se gana de local, eso está claro, porque por eso clasificamos al hexagonal”, subraya. “Es obvio que ser locales es importante y tenemos que aprovecharlo, aunque también pensar que de repente se puede ganar fuera...”.
Porque, según deja entrever, ningún seleccionado duda de lo que se puede lograr con el entrenador europeo.
“Nosotros que estamos dentro, vemos a alguien que está al tanto de todos los partidos, que intenta ver el futbol mexicano como ninguno otro lo ha hecho, por lo que hay que darle su tiempo y su proceso, puesto que es obvio que su calidad está probada en otros países”, aconseja.