De caddies a golfistas profesionales. Si de romper tabúes se trata, Asia le pone el ejemplo a América Latina, en especial a México.
Antes de que la coreana Se Ri Pak saltara a la fama con su triunfo en el LPGA Championship de 1998, el lugar más común de la mujer coreana en el campo de golf era cargando la bolsa de los bastones.
Sin embargo, tras el triunfo de Pak, quien fue considerada el orgullo nacional de Corea, nuevas generaciones de mujeres decidieron que su lugar en el campo estaba bajo los reflectores y no detrás de bambalinas.
“Cuando Se Ri (Park) ganó hizo a mucha gente feliz, creo que eso fue lo que me inclinó, yo también quiero hacer feliz a mi gente”, dijo la coreana Inbee Park.
A sus 19 años ya le brindó gran satisfacción a sus compatriotas tras ganar uno de los cuatro Majors, el US Open este año.
¿Ejemplo para México? Claro, por acá tenemos alguien que es mucho más que Se Ri Pak, sin embargo no ha logrado para masificar el golf como en oriente. La chispa está, pero no hay suficiente pólvora.
Si bien es cierto que ahora está Sophia Sheridan en la LPGA, el semilleron como tal no existe. No hay campos públicos todavía y eso minimiza el detonante que bien podría ser Lorena Ochoa.
Gran parte del éxito coreano en el golf femenil, además de la motivación que despertó Se Ri Park, tiene que ver con una fuerte liga de desarrollo y torneos de alto nivel competitivo dentro del país. “Hoy en día hay casi 25 o 30 certámenes durante todo el año. Hay buenas jugadoras, muy jóvenes”, dijo Hee Won Han. “Cuando era más joven había un equipo nacional de Corea, se jugaban torneos estatales para poder integrarlos”, agregó.
Aunque no sólo Corea está trabajando arduamente con sus fuerzas juveniles. En general, Asia está comenzando a exportar más jugadoras a la LPGA.
“En Corea el golf es el deporte más popular, nos gusta el futbol soccer pero los hombres no son tan buenos como las mujeres en el golf”, dijo con una amplia sonrisa Inbee.
Países como Japón, Malasia, China, Tailandia y Taiwán cuentan con representación en la LPGA. Malasia tiene a Siew-Ai Lim y dentro de sus fronteras hay 256 campos de golf.
China, que por el momento tiene 200 y otros 300 en proceso de construcción, cuenta con una jugadora: Shanshan Feng.
Después de Corea, el país asiático que más representantes tiene en este Tour es Taiwán. Encabezadas por la flamante ganadora del LPGA Champiosnhip, Yani Tseng, otras cuatro jugadoras lograron su tarjeta para jugar durante el 2008.
Tailandia tiene tres representantes y Japón dos, con 2 mil 500 campos de golf dentro de sus fronteras.
Asia además tiene también una fuerte presencia dentro del Tour, en cuanto a organización de torneos: de los 11 que se organizan fuera de las fronteras estadounidenses, cinco son en esa región del mundo.
El desarrollo asiático también se verá claramente este fin de semana cuando se dispute el ADT Championship, el torneo de final de temporada, donde habrá 17 asiáticas, 12 de ellas coreanas, dentro de un field con las mejores 32 del orbe.