SHANGAI.— El tenista serbio Novak Djokovic se ha convertido en la tercera vía del tenis actual, la alternativa más firme en un circuito que vivía polarizado por la rivalidad entre el español Rafael Nadal y el suizo Roger Federer.
Con su título de ayer en el Masters de Shangai, el jugador de 21 años demostró que es algo más que el número tres del mundo por segundo año consecutivo. Por apenas 10 puntos no acabará por delante de Federer en la Carrera ATP del año.
Ya ganó al suizo en semifinales del Abierto de Australia para celebrar su primer Grand Slam. Ya ha ganado en cuatro ocasiones a Nadal, número uno del mundo.
“Puedo ser número uno, pero la temporada es larga, con muchos jugadores peleando por el mismo puesto. Hay muchos jugadores, ya no es cosa de dos. Tengo la calidad para serlo y es el objetivo en los próximos años, pero sé que prestar demasiada atención a los rankings no es lo mejor”, dijo el serbio.
Pero Djokovic también es la alternativa en otros aspectos. Ante dos hombres de distinto y complementario carisma como Federer y Nadal, el serbio ha encontrado su hueco.
A la frescura del español y la elegancia cercana a la perfección del suizo, él opone un carácter controvertido, locuaz, directo, vanidoso, un atractivo que se ha dejado sentir en Shangai, donde ha sido el jugador más popular y el que ha levantado más pasiones entre las jóvenes, las mayores consumidoras de tenis en el mundo.
“No había vivido nunca nada semejante como lo de cada noche cuando llegaba al hotel. Había fans que esperaban 20 horas para verme y darme regalos”, agradeció emocionado.
Después del título, lanzó las raquetas al público, la muñequera, y su camiseta ante una emocionada hinchada.
En un circuito en el que pocos se salen del guión, Djokovic es la figura más parecida a leyendas que atrayeron más allá de la cancha, como John McEnroe o Jimmy Connors. No rehúye ningún tema, atiende con educación y da respuestas incisivas. Novak Djokovic derrotó al ruso Nikolai Davidenko en la final de Shangai por 6-1 y 7-5.
Es el detonante, junto a Jelena Jankovic, Ana Ivanovic y Nenad Zimonjic —número uno en dobles tras ganar el Masters con su compañero Daniel Nestor—, de un boom del tenis en Serbia, donde es un dios y el artífice de que Belgrado tenga el próximo año un torneo ATP.