Porque pensó que le iba a pedir un sueldo, Ana Guevara, directora del Instituto del Deporte del DF, no atendió el llamado del doctor Esteban Martos, miembro de la Comisión de Box del DF.
Martos entregó a Guevara una tarjeta y la invitó a llamarlo, durante la función del 15 de septiembre, un mes antes de la trágica función. Luego le hizo llegar un escrito, el 13 de octubre, en el que denunció anomalías, dos días antes de la pelea en la que falleció Daniel Aguillón.
Además, Ana aseguró que Martos debió ser más claro y agregó que para dar trámite al asunto, el médico debió alertarla desde septiembre.
Sin embargo, la ex atleta está “dispuesta a darle solución al boxeo”, y apuntó que el caso Aguillón servirá para “tomar cartas en el asunto”.
Guevara adelantó que cuando se eche a andar el Centro Médico del IDDF, ayudará para mejores valoraciones. Entre los temas a tratar con la comisión están la falta de Seguro Social y una apropiada logística y protección en cada función.
“Nos incumben esas garantías, pero no nos hacemos responsables de las mismas”, dijo y responsabilizó de eso a los promotores.
Ana está al tanto de las precarias valoraciones médicas que practican a los boxeadores: “Son de trámite, con una resonancia magnética al año”, además de la denuncia de certificados que salen de los gimnasios.
“Tomar pulso y dar signos vitales no refleja realmente si hay un daño o no en el boxeador”, arguyó Ana Gabriela. Criticó la función de la comisión, que “no garantiza nada de esto” y lamentó que no tuvieran definido un hospital.
“No podemos permitir que esto se siga dando”, por lo que “como autoridad le daremos seguimiento a estas cosas y si no cumplen con los requisitos, con la pena, pero tendrá que cancelarse la función o impedir que se realice la pelea en cuestión”.
Y es que “el nuevo reglamento del IDDF me faculta para hacer todo tipo de cosas, verificarlas y darles seguimiento”. La ex atleta estudiará si procede alguna votación en torno a la ComBox y promoverá un riguroso reglamento que defienda al peleador.