WASHINGTON.— Hasta el deporte favorece, en teoría, al candidado del partido Demócrata. Ayer los Acereros de Pittsburgh se las arreglaron de mil formas para sacar un tremendo triunfo en Washington ante los Pieles Rojas.
La historia dice que siempre que el equipo de la capital de Estados Unidos pierde en el duelo previo a unas elecciones, el candidato de los republicanos resulta derrotado también en los comicios. Si esta tendencia se mantiene hoy, bien se podría concretar que el país de las barras y las estrellas tenga su primer presidente negro.
El propio Barak Obama se dio tiempo ayer para responder, incluso, algunas preguntas al medio tiempo del cotejo. También lo hizo John McCain.
El demócrata habló de su postura respecto de la forma en la que el futbol americano colegial dirime a su campeón.
“Yo quisiera que la BCS (Bowl Championship Series) se resolviera con playoffs entre los mejores ocho equipos. No me gusta la forma en la que se hace ahora, por medio de puntos”, expuso Obama.
Ben Roethlisberger dejó el partido con una lesión en el brazo derecho tras una jugada en la que fue capturado, algo con lo que ha batallado toda la campaña.
Llevaba 50 yardas por aire en 5 de 17 intentos, sin pases de touchdown y una intercepción de Cornelius Griffin.
La defensiva de los Acereros sacó el partido una vez más, ahora con siete capturas al pasador Jason Campbell, a quien Deshea Townsend y Tyrone Carter interceptaron en una ocasión cada uno. El estelar Clinton Portis fue contenido a apenas 51 yardas en 13 acarreos.
Las anotaciones vinieron de Roethlisberger en carrera de una yarda; de Willie Parker de la misma distancia y de Santonio Holmes, a pase de Byron Leftwich de cinco yardas.
Willie Parker terminó el partido con un total de 70 yardas en 21 oportunidades.