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No jugar más para un club mexicano fue lo que llevó a Aarón Galindo a tomar la decisión de apelar el pleito que tiene en contra del Cruz Azul ante la FIFA, organismo que le ha dado luz verde para que sea la Junta de Conciliación y Arbitraje la que dé seguimiento al caso por primera ocasión en la historia del balompié nacional.
Un nuevo capítulo en la batalla entre Galindo y el club cementero se ha abierto con el tema deportivo en el olvido. Ahora, el zaguero llevará al equipo a los tribunales federales, en busca de que le paguen el adeudo por más de un año de salario, que asciende a un millón 800 mil pesos.
Al respecto, el presidente de la institución cementera, Guillermo Álvarez, aseguró que se trata “exclusivamente del tiempo que está reclamando del pago de salario”, aunque recalcó que “también (hay) un anticipo y (Galindo) no cumplió con su promesa”.
El dirigente cruzazulino refirió al acuerdo de palabra que tuvieron con el jugador, de que al final de su castigo de un año por dar positivo por dopaje y a los 400 mil pesos que le pagaron como adelanto. Lo anterior, parece ser lo único que queda para la institución cementera, luego de que en 2006, la Comisión de Resolución de Controversias de la FMF fallara en favor del futbolista para que pudiera continuar con su carrera en Europa, en ese entonces, con el Hércules de la Segunda División española.
Álvarez señaló que al tratarse de un asunto netamente jurídico, será mejor para la institución evitar comentarios a través de los medios de comunicación y esperar indicaciones de su departamento legal después del desahogo de pruebas que vendrá.
“No tendríamos porqué estar declarando distintas versiones, hay una sola y es a través del área jurídica del club”, comentó el dirigente. “Esto no se tiene que manejar más en los medios, si no en donde corresponde”, comentó.
Guillermo Álvarez habló también de la pobreza de resultados que vive el equipo, luego de caer ante América. El dirigente señaló que se encuentran en constante comunicación con el cuerpo técnico y jugadores, a quienes les han hecho ver la necesidad de revertir la situación que atraviesan, “no se trata también de palmaditas en el hombro”.
La “inconformidad” del presidente celeste tiene mucho que ver con la actitud que tras su análisis presentan algunos jugadores, a quienes ya han conminado a responder en lo que les toca. “No se puede generalizar. Cada uno sabe de su rendimiento, pero no esperamos menos que una buena actitud”.