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En La Noria llueve tupido cuando se anuncia que el América toca la puerta.
Son 12 duelos en fila, 13 oficiales, si se toma en cuenta el del Interliga, los que suma Cruz Azul sin vencer al América, y ni así parece encenderse la sangre de un plantel que a la hora de los números es muy superior, no así cuando se trata de defender el peso de su playera y sacar la garra.
Y es que, nadie en el campamento de los azules amanece con el ánimo de lanzar sentencia sobre el ganador de la próxima edición del llamado clásico joven. Vaya, ni siquiera Pablo Zeballos reacciona ante la premisa de que en estos partidos está prohibido perder. “Prohibido no. Tenemos la mentalidad de ganar siempre y así hay que seguir, pero no está prohibido perder en un clásico, por ahí duele un poquito más”.
Menos aún cuando se cuestiona cuál de las dos camisetas pesa más. No, ahí César Villaluz encarrila por la diplomacia, “ambos equipos son grandes y como tal pesa la camiseta”.
Incluso Nicolás Vigneri confirma por qué la memoria azul se vuelve tormenta que busca ignorar cuando resuena un lustro sin triunfo ante el más odiado rival futbolístico de los Cementeros, “es algo en lo que procuramos no pensar”.
El Clásico ante los de amarillo hace que las respuestas sean rebuscadas, incluso para saber si se animarían a cambiar o no playera con los americanistas. “Puedo tener la camiseta de Vera o Cabañas, que son compatriotas, pero nada más”.
La seguridad es subjetiva dentro, porque hacia afuera, no hay duda de la intensidad con la que enfrentará el rival el duelo, “América va a entrar con todo”, aunque Zeballos deje para después lo que tocará a los de celeste, “pero nosotros no vamos a regalar nada”.
Es Vigneri quien suena con más fuerza. Después de todo es el más cercano referente de un verdugo de las Águilas, ya que él anotó los dos goles que sirvieron para vencer a los amarillos en el más reciente partido amistoso entre ambas escuadras. “Desde hace mucho tiempo, Cruz Azul no gana al América y esta es una linda oportunidad, tenemos mucha fe en que lo podemos hacer. Lo hicimos en un amistoso con goles míos, algo muy importante en lo personal y espero repetir esa actuación, sería algo espectacular”.
Sobre todo porque han sido mejores en las últimas actuaciones, aunque los resultados reflejan paridad. “Somos mejores, pero no lo hemos demostrado, estamos fuertes mentalmente, intentamos no pensar mucho en la racha y esperamos traernos la victoria”, sentencia.
Una esperanza que nadie grita como exigencia, “estamos conscientes de que nuestra afición está muy esperanzada, contenta con el equipo, pero necesitada con un triunfo. Y es que, las estadísticas pesan, pero no deben pesar en el ánimo de lo que hagamos en la cancha, lo otro son números y no se pueden borrar, el jugador sabe que está en nosotros y en nadie más”, dice Eduardo de la Torre, vicepresidente del club.
Lo peor es que entre los azules no hay duda del por qué América es tan duro a la hora de quererlo vencer, sobre todo cuando aparece muy inferior, como ha sido en los últimos partidos del Torneo Apertura 2008.
“América tuvo la rebeldía de n0 perder y supo remontar algunos partidos que cometimos errores nosotros. Ahora no digo que sea muy diferente, pero estamos mentalizados y con la calma que se necesita”, confiesa Zeballos.
Quien aún agrega: “Ganar al América tiene un sabor muy especial”. Un sabor que hace cinco años no es probado en Cruz Azul, no en un partido de Liga. Por eso es que en La Noria, la bruma y la brisa moja y nubla la vista, no es raro, una vez más está en puerta el América.