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Piensa en grande y practica para lograrlo. Este es uno de los lemas de los deportistas en todo el mundo, pero ¿qué separa a los atletas extremos de aquellos que practican un deporte convencional? El nivel de dolor que pueden soportar con tal de dominar un truco.
“Son los gajes del oficio”, dijo sonriendo el skater Mario Sáenz. “Me lastimé el dedo meñique del pie, me cayó la patineta encima y me lo aplasté”, agregó.
Sin embargo, no puede imaginar la vida sin una patineta bajo sus pies, por lo cual dedica en promedio seis horas al día para entrenar.
“Entrenas y entrenas hasta que te sale el truco que quieres”, afirmó el especialista en bmx street, Héctor García. “Duele cuando te cae la bicicleta encima, pero duele más cuando eres tú quien cae sobre la bicicleta”, agregó.
García, originario de Nuevo León, se enamoró de la emoción que le produce saltar sobre barandales y sets de escaleras sobre su bicicleta.
“La adrenalina es lo que te impulsa, una vez que pruebas cómo se siente que te salga un truco aunque te hayas golpeado muchas veces, pero lo lograste, lo quieres volver a hacer”, mencionó.
Héctor y Mario son dos de los mexicanos que probaron ayer lo que es medirse ante los mejores en las eliminatorias de la competencia de deportes extremos más reconocida mundialmente: los X Games, cuyas finales darán comienzo hoy en el Palacio de los Deportes a partir de las cuatro de la tarde.